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¿Quieres saber cómo contratar y utilizar las tarjetas de fidelización para que te generen beneficios al 100%? Esta guía es todo lo que necesitas.

Las tarjetas de fidelización pueden ser o no ser tarjetas de crédito. Todo depende de la firma emisora. Generalmente son puestas en circulación por comercios y grandes superficies, con motivo de ganar la confianza de los clientes a través de ofrecerle una serie de ventajas y beneficios.

Lo más probable es que hayas visto más de una (Carrefour, Cepsa, Eroski, Repsol, etc.). Sin embargo, puede que no tengas claro todo lo que estos productos relacionados con las compras y las finanzas pueden aportarte.

También es necesario que tengas un conocimiento profundo de cómo funcionan para evitar errores que perjudiquen tu economía personal.

Resumiendo, las tarjetas de fidelización puede ser una opción interesante; pero debes tener presentes los consejos que te mostramos en este artículo.

¿Qué son las tarjetas de fidelización?

Probablemente habrás acudido a alguna cadena comercial y te han ofrecido la posibilidad de pagar a plazos mediante una tarjeta relativa a la misma marca.

Este tipo de tarjetas tienen similitudes con las tarjetas bancarias, ya sean de crédito o débito. Sin embargo, sólo pueden utilizarse en los establecimientos del comercio que actúa como emisor.

Las tarjetas de fidelización sólo pueden utilizarse en los establecimientos de la firma emisora. De esta manera, se encuentran más limitadas que una tarjeta de débito o crédito, pero presentan otras ventajas

Las tarjetas de fidelización, o tarjetas de marca, no sólo pueden permitirte obtener algún tipo de crédito o forma de pago adicional en los establecimientos. De hecho, es posible que no incorporen esta posibilidad y estén únicamente basadas en un programa de acumulación de puntos.

También pueden incorporar otros beneficios:

  • Descuentos
  • Suscripción a boletines de noticias y ofertas de la compañía.
  • Bonos
  • Regalos
  • Etc.

En definitiva, cada emisor, que recordemos es una marca comercial concreta, incorpora su sistema de bonificación propio. Por este motivo, cada una de estas tarjetas es totalmente diferente de otra.

También es posible que las entidades comerciales únicamente concedan crédito, mediante una de sus tarjetas de fidelización, a un tipo determinado de clientes (que demuestren solvencia o tengan un status diferente). Al resto, les ofrecerán otro tipo de tarjeta más limitada en servicios.

Las tarjetas de fidelización pueden incorporar crédito o no. Depende del programa que lleve a cabo la marca emisora y el perfil del cliente

Como norma general, este tipo de tarjetas son emitidas de forma gratuita, dado que su finalidad principal – como su propio nombre nos indica – es conseguir que el cliente adquiera los productos o servicios de la empresa emisora de forma habitual.

La idea principal es simple: hacer más fáciles (o más rentables) las compras a los clientes.

Las tarjetas de fidelización suelen ser gratuitas

¿Cómo suelen ser los programas de fidelización de las tarjetas?

Por ejemplo, el programa de fidelización de una conocida marca de alimentación ofrece lo siguiente:

  • Facilidades de pago (posibilidad de aplazar las compras).
  • Solicitar un préstamo.
  • Información en tiempo real de las compras, préstamos y estado del crédito concedido.
  • Acumulación de puntos para obtener regalos.
  • Mayor seguridad en las compras, con avisos de cuando se utiliza la tarjeta de fidelización.
  • Posibilidad de gestionar lo relativo a la tarjeta, encenderla y apagarla, desde una aplicación para dispositivos móviles.

Para poder disfrutar de las ventajas y servicios que nos ofrecen las tarjetas de fidelización será necesario utilizarlas; es decir realizar algún tipo de gasto en los establecimientos.

Pueden ser emitidas por empresas de diferentes sectores de actividad. Incluso existen tarjetas de fidelización para clientes bancarios.

¿Cómo se puede adquirir una tarjeta de fidelización?

Las empresas, grandes superficies, establecimientos, gasolineras y, en definitiva, las marcas que tienen incorporado este programa para fidelizar clientes, promocionan sus tarjetas mediante catálogos. Lo más natural es que cuando un cliente visite y compre en este comercio, se las ofrezcan de forma gratuita, poniendo de relieve todas sus ventajas y beneficios.

También puedes informarte en los medios tradicionales y en comparadores como Credexia (lo cual te permite tener una visión más global de los tipos de tarjetas que se ofrecen).

La adquisición de la tarjeta es simple. Cuando no lleva ningún tipo de crédito incorporado, bastará con rellenar un formulario y comenzará el proceso de emisión de la tarjeta (que en ocasiones puede incluso que nos la den en el mismo instante).

Gracias las nuevas tecnologías, es posible recibir el PIN u otras credenciales para la utilización de la tarjeta de forma telemática.

Otra cuestión diferente es cuando el programa de fidelización trae consigo la posibilidad de pagar a crédito (tales como las tarjetas Carrefour, las cuales permiten pagar a final de mes las compras realizadas e incluso fraccionar los pagos en cuotas).

En este caso, será necesario recabar datos financieros del cliente y realizar un pequeño estudio de solvencia.

Cuando no llevan incorporada una línea de crédito en su programa, suele ser muy sencillo acceder a una tarjeta de fidelización. Todos los trámites se explican en un folleto informativo que puedes conseguir en cualquier establecimiento de la firma emisora

¿Cómo actúa una tarjeta de crédito?

Las tarjetas de fidelización que ofrecen facilidades de pago, actúan como tarjetas de crédito extrabancarias. Eso sí, hablamos de tarjetas de crédito gratis (sin comisiones por emisión y mantenimiento).

La parte negativa es que el crédito que llevan incorporado sólo puede ser utilizado en los establecimientos de la marca emisora de la tarjeta.

El crédito que puedan llevar incorporado las tarjetas de fidelización es concedido por la entidad emisora y sólo puede ser utilizado frente a la misma

Una tarjeta de crédito es, en sí misma, la concesión de una línea de crédito. Sólo que dicho crédito está instrumentado en un soporte plastificado que identifica a su titular.

En todo caso, gracias a este servicio podemos acceder a compras en este comercio incluso sin tener dinero en ese preciso instante. Un aspecto que, como veremos posteriormente, puede resultar una gran ventaja (si se utiliza adecuadamente).

Las formas de pago pueden ser de varios tipos, dependiendo del programa del emisor de la tarjeta, pero generalmente son dos:

  • Pagar a final de mes las compras realizadas en dicho período mensual: esta modalidad de pago no suele gravar intereses al cliente, haciendo interesante su utilización (máxime cuando se acumulan puntos u otra serie de ventajas) si se tiene un buen presupuesto y se utiliza con responsabilidad.
  • Aplazar y fraccionar las compras: puede ser útil cuando se trata de un gasto en bienes duraderos (como por ejemplo sería un electrodoméstico). En estos casos, el importe del bien adquirido justifica su financiación. Sin embargo, al fraccionar las compras y pagar en cuotas mensuales, suelen devengarse intereses. Es necesario que conozcas todas las condiciones del contrato de la tarjeta de fidelización y los gastos de crédito que se asumen. También se debe tener cuidado con esta modalidad de pago, puesto que podemos cometer el error de realizar compras innecesarias y financiarlas sin motivo justificado.

Para conceder una tarjeta de crédito (en general), las entidades emisoras suelen exigir ciertos requisitos:

  • Ser mayor de edad y tener plena capacidad de contratación.
  • Asociar la tarjeta (de fidelización, pero que incorpora un crédito) a una cuenta bancaria para domiciliar las cuotas.
  • Demostrar un cierto nivel de ingresos y estabilidad en los mismos.
  • No constar en ficheros de ASNEF o tener deudas impagadas.
  • La solvencia y solidez en las finanzas personales puede tenerse también presente. Esto incluye la cantidad de deudas que pueda tener el cliente, incluso si se encuentra al día en sus pagos.

Asimismo, la cantidad de crédito concedida también se encuentra limitada: no podemos gastar más del crédito que se nos concede. En el momento que se realice un pago (total o parcial), dicha cantidad se reestablece en nuestra línea de crédito y podemos volver a disponer de ella.

Cuidado con los intereses

Los intereses son el principal coste de las tarjetas de crédito. En el caso de las tarjetas de fidelización, lo más probable es que también sea el único existente (puesto que suelen emitirse gratuitamente, sin comisiones).

Las tarjetas de fidelización, al ser gratuitas (como norma general no tienen comisiones), tienen como coste principal los intereses devengados por la utilización del posible crédito

De esta manera, si el crédito se utiliza de un modo responsable, es posible que hasta ni se lleguen a pagar intereses y la tarjeta sea completamente gratis. Suele ser lo más habitual cuando el crédito se reestablece a final de mes.

Es decir, si realizamos compras en, por ejemplo, una gasolinera. Cada vez que repostamos, pagamos con nuestra tarjeta de fidelización (si esta tiene incorporado un crédito en su programa).

Nosotros no desembolsamos los importes durante el período de un mes. Pero, a final de mes, se abonan todos los importes dispuestos. En este caso, lo más natural es que no se apliquen intereses (debemos comprobarlo en el contrato). Nuestro crédito quedará restituido y podremos seguir utilizando la tarjeta durante el mes siguiente sin coste alguno.

En todo caso, siempre que la tarjeta de fidelización incorpore algún tipo de crédito, lo más prudente es que te informes de sus costes. Para valorar los intereses a pagar, se utilizan dos variables:

  • Tipo de Interés Nominal (TIN): se trata del interés efectivo que se paga y viene determinado en un tanto por ciento concreto sobre las cantidades de crédito dispuestas. Puede estar expresado en términos anuales, trimestrales, mensuales, etc.
  • Tasa Anual Equivalente (TAE): la TAE es un indicador más sofisticado, puesto que tiene en consideración el TIN y otros gastos (incluyendo el período de pago). Esta variable resulta útil para comprar ofertas. De esta manera, podrás saber si es más rentable pagar tus compras a crédito con la tarjeta de fidelización o una tarjeta de crédito concedida por tu entidad bancaria. En realidad, si es una tarjeta libre de comisiones, la diferencia entre el TIN y la TAE no debería ser significativa.

Infórmate siempre de los costes, intereses y programa de tu tarjeta de fidelización antes de contratarla. También es interesante que realices una búsqueda y comparación de cuáles son las firmas comerciales que ofrecen mejores programas.

Otras ventajas de una tarjeta de fidelización

Puede que hayamos nombrado todos o casi todos los beneficios que incorpora un programa de fidelización mediante la concesión de tarjetas a los clientes. Aunque este resulte ser todo lo amplio que la marca emisora de la tarjeta decida.

Sin embargo, una tarjeta de fidelización puede incorporar una gran cantidad de ventajas:

  • Aplazar los pagos, incluso sin tener que asumir el coste de intereses.
  • Amoldar la forma de pago a nuestras finanzas personales mediante los fraccionamientos en cuotas.
  • Pueden incorporar seguros.
  • Mejorará nuestra experiencia como clientes. Podemos obtener descuentos, regalos, bonos. En definitiva, podemos obtener un abaratamiento de costes que se notará en nuestro presupuesto mensual.
  • De cara a la firma emisora, mejora sustancialmente la imagen corporativa. Estos productos financieros son típicos de las empresas de primer nivel.
  • Permite una mejor comunicación y una relación más estrecha con las marcas, productos y servicios que más utilidad tienen para nosotros en nuestra vida cotidiana (tales como alimentación, combustible, productos para el hogar, etc.). Esto nos permite estar al día de las ofertas y novedades. La información es poder a la hora de comprar eficientemente.

Como hemos podido ver, una tarjeta de fidelización puede aportarte una gran cantidad de beneficios. Sin embargo, ahora debemos pasar a la segunda parte de este artículo: su correcta utilización para disfrutar de estas ventajas al 100%, a la par de evitar problemas financieros mediante el uso de las mismas.

¿Cómo utilizar bien las tarjetas de fidelización?

Como todos los productos financieros (las tarjetas de fidelización podemos incorporarlas en esta categoría, puesto que es un mecanismo de compra), un uso responsable es la clave para no perder el control de nuestra economía.

El uso responsable de cualquier producto financiero es la clave principal para evitar problemas

En este aspecto, las tarjetas de fidelización favorecen la compra. Es posible que el usuario, encantado por las ventajas del programa que se le ofrece, aumente el gasto en perjuicio de su estabilidad financiera.

Recordemos que las compras deben estar presupuestadas.

Pongamos un ejemplo

Tenemos una previsión de costes de alimentación y productos básicos (higiene personal, limpieza, accesorios para el hogar, etc.) de 400 € mensuales.

También tenemos una tarjeta de fidelización de unos almacenes que suministran estos productos. Esta tarjeta nos ofrece, no sólo la posibilidad de utilizar crédito, sino también podemos acumular puntos para regalos promocionales y, además, obtenemos descuentos.

Acudimos todas las semanas a uno de los establecimientos de la marca emisora de nuestra tarjeta, porque se ha convertido en nuestro proveedor habitual de este tipo de bienes necesarios para nuestra vida cotidiana (este es el objetivo de las tarjetas de fidelización: convertir al cliente ocasional en habitual).

Realizamos compras de los productos que efectivamente necesitamos y no nos salimos de nuestro presupuesto mensual. Las compras las pagamos a crédito con la tarjeta y su importe nos será cargado en nuestra cuenta corriente a final de mes, reestableciéndose así el límite de crédito para el mes siguiente.

En este caso, estamos obteniendo todas las ventajas que nos ofrece una tarjeta de fidelización:

  1. El dinero de las compras lo desembolsamos a final de mes, puede quedarse en una cuenta remunerada (por ejemplo), la cual nos sigue rindiendo intereses a nuestro favor.
  2. A final de mes, el dinero que tendremos que pagar no resulta un problema: es un dinero que teníamos presupuestado, guardado en nuestra cuenta y contábamos con ese gasto (que, además, es necesario para nosotros).
  3. Lo más probable es que no tengamos que asumir ni intereses ni coste alguno por disfrutar de este crédito si pagamos las cantidades a final de mes: la tarjeta de fidelización resultará totalmente gratuita.
  4. Estamos acumulando puntos para obtener regalos (además de disfrutar de algún seguro u otro tipo de ventajas).
  5. Obtenemos descuentos en cada compra que hacemos, lo cual también es un dinero sobrante que supone directamente un ahorro en nuestras finanzas.
  6. Tendremos un contacto más estrecho con nuestro proveedor de productos básicos, estaremos al día de todas las ofertas que presente y, de esta forma, también favorecerá a nuestro ahorro.
  7. En un momento determinado, ante una urgencia o necesidad de tipo económico (supongamos que se nos avería un electrodoméstico o tenemos cualquier problema en el hogar), nuestro crédito no estará agotado y podremos utilizarlo. Esto nos aporta la seguridad de que podemos solventar inconvenientes.

Un presupuesto mensual de ingresos y gastos es una de las mejores herramientas financieras que tienes a tu alcance

Como se puede comprobar, todo son ventajas.

Pero para poder disfrutar de ellas, recordemos, siempre debemos tener un presupuesto mensual, tener nuestras finanzas bajo control (para esto puedes consultar los comparadores y guías de Credexia) y utilizar los productos financieros de un modo responsable.

Cada vez son más las empresas que tratan de fidelizar a sus clientes mediante este tipo de programas. Por ello, cada vez existen en el mercado más tipos de tarjetas de fidelización. Para una contratación eficaz, realizar una búsqueda y comparación entre las diferentes marcas emisoras es fundamental.

Recordemos que, en el momento de conseguir una tarjeta de este tipo, la marca se convierte en un proveedor habitual (o por lo menos esta es la idea). Es por ello que debemos seleccionar con criterio con quién queremos comprar los productos necesarios para nuestro día a día.

Como no utilizar una tarjeta de fidelización

  • No uses la tarjeta durante todo el mes, sólo para las compras programadas (presupuestadas) y para ciertas urgencias que lo justifiquen. El hecho de tener la tarjeta de fidelización no es motivo para gastar innecesariamente.
  • Si se te concede algún tipo de crédito, no abuses de él. Lo ideal es que tengas como forma de pago la restitución completa a final de mes y que aplaces sólo aquellos gastos que sean necesarios.
  • Cuidado con el PIN y las credenciales de acceso. No los anotes en ningún sitio.
  • Atiende a la gestión de la tarjeta (a través de una aplicación móvil o cualquier otra vía). No descuides las notificaciones que puedan llegarte. Ten el control.
  • Aprovecha las novedades y noticias que te ofrece la marca emisora. Pueden darte una información muy valiosa para tu gestión económica en general (al igual que nosotros procuramos hacer).

Pero, sobre todo, primero, antes de que tu tarjeta de fidelización sea concedida, infórmate bien de los elementos que incorpora el programa. Observa la publicidad que se te ofrece, la cual debe ser vinculante. Lee siempre el contrato y presta atención a las condiciones y el tipo de interés que se te aplica si utilizas el posible crédito que lleva incorporado.

No olvides lo más básico:

Busca y compara las mejores ofertas

Infórmate de todas las condiciones

Negocia

Lee el contrato antes de firmarlo

Conclusiones

Como habrás podido observar, una tarjeta de fidelización difiere en parte de una tarjeta de crédito, pero los principios que se aplican en la gestión de la misma son muy parecidos.

Las tarjetas de fidelización pueden servir como medio de pago e instrumento de crédito. Es en estos casos cuando debes extremar las precauciones en su utilización. Por lo demás, ofrecen una serie de ventajas que no son para nada desdeñables.

Ten siempre presente a la hora de utilizar las tarjetas de fidelización el no aumentar el gasto mensual por encima de tu presupuesto (salvo los casos excepcionales y necesarios). La clave está en mantener el control de tu economía personal mediante un presupuesto de ingresos y gastos.

Una tarjeta (sea del tipo que sea), por sí misma, no es un instrumento financiero ni bueno ni malo. Sólo es un eso: un instrumento financiero. Es el uso que le des a la misma lo que marca la diferencia.

Conocer todas las condiciones del contrato y realizar una buena comparativa de cualquier producto relacionado con las finanzas resulta fundamental. En Credexia te ofrecemos las últimas novedades y artículos para este propósito. Unas finanzas bien estructuradas nacen de tener a tu alcance una información de calidad.