Tarjeta EVO Inteligente

Tarjeta EVO Inteligente

4.7
Valoración Credexia
Valoración realizada por Credexia
TAE 21,00% / TIN 19,21%
Ventajas
  • Tarjeta de crédito y débito al mismo tiempo
  • 4% de devolución en reservas de Booking.com
  • 2% de descuento en gasolineras GALP
  • Saca dinero sin comisiones en cajeros de todo el mundo
  • Aplaza el pago hasta 18 meses sin comisiones
  • Pago desde el móvil (Apple Pay, Google Pay y EVO Bizum)
  • Proceso de contratación 100% online
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TARJETA DE CRÉDITO Y DÉBITO

Guía para elegir la tarjetas de débito adecuada

En este artículo tratamos uno de los productos bancarios más utilizados y conocidos, pero no por ello menos importantes: las tarjetas de débito.

¿Quieres conocer todos sus entresijos para averiguar si es un producto adecuado para ti?


Las tarjetas de débito representan uno de los medios de pago universales.

Su facilidad de uso, unida a la comodidad y seguridad de no tener que llevar el dinero en efectivo, convierten a estos productos financieros en uno de los más ofertados por las entidades y demandados por los usuarios de servicios bancarios.

La nota diferenciadora de las tarjetas de débito es que están directamente vinculadas a una cuenta bancaria, la cual actúa de soporte.

Este hecho provoca que estemos ante un producto ofrecido forzosamente por bancos (en contraposición con las tarjetas de crédito, que pueden ser ofrecidas por otro tipo de entidades financieras o comerciales).

La gestión de la cuenta bancaria asociada tiene una gran importancia: no es posible conseguir tarjetas de débito sin cambiar de banco.

La cantidad de ofertas existentes es muy dispar, dependiendo de cada entidad bancaria. Es fundamental para el usuario tener presente a qué comisiones y costes se enfrenta al solicitar una tarjeta de débito, así como es importante atender a las ventajas que nos ofrece y el uso principal que vayamos a darle (compras online, retirada de efectivo, etc.).

Estas cuestiones, como todas las operaciones operaciones financieras, precisan de un conocimiento del producto, la búsqueda de ofertas en el mercado, comparación y negociación con las entidades.

Para que puedas llevar a cabo esta labor, en Credexia te mostramos todo lo que precisas saber acerca de las tarjetas de débito.

¿Qué son las tarjetas de débito?

Una tarjeta de débito es, en todos los casos, una tarjeta bancaria. Se trata de un producto que nos permite gestionar los pagos del día a día.

Más que un producto, las tarjetas de débito se podrían definir como un servicio financiero del sector bancario multicanal, puesto que lo único que permiten es realizar una transacción financiera con cargo en nuestra cuenta corriente (contratada con la entidad emisora de la tarjeta) en tiempo real. El cargo es inmediato gracias a un sistema de comunicaciones un tanto complejo.

Las tarjetas de débito son un servicio de pago multicanal, ofrecido por el sector bancario

Para hacernos una idea, la operación financiera que se lleva a cabo es similar a retirar el dinero de nuestra cuenta bancaria para realizar cualquier compra o pago. La única diferencia es la comodidad y seguridad de no tener que preparar el importe y llevarlo contigo (con el riesgo de robo o extravío).

Para la entidad financiera es una forma de fidelización de los clientes, permitiéndoles gestionar sus compras y pagos de un modo cómodo, rápido, sencillo y eficaz. Es la base de una relación bancaria.

La versatilidad de este sistema hace de él uno de los más utilizados. El cliente puede realizar operaciones con su tarjeta (compras, pagos, retiradas de efectivo, etc.) tanto en el territorio nacional como en el extranjero, bien sea en comercios físicos o virtuales.

Las tarjetas de débito son un instrumento extremadamente funcional, es posible realizar múltiples operaciones de pago y/o de gestión con ellas

En síntesis, es un medio de pago instrumentado en un soporte plastificado. Dicho soporte (es decir, la tarjeta en sí misma), permite que las operaciones únicamente puedan ser realizadas por el titular de la misma. Incorporan un número personal para firmar las mencionadas operaciones.

¿En qué se diferencian las tarjetas de débito a las tarjetas de crédito?

Las tarjetas de débito no permiten realizar pagos aplazados. Excepto que la entidad bancaria permita al cliente quedar en una posición de descubierto en cuenta corriente, no podremos realizar cargos por importe superior al saldo que se tenga en cuenta en ese instante.

Por otra parte, las tarjetas de crédito, como su nombre indica, implican la concesión de un dinero a crédito, con el objetivo de que el cliente puede realizar operaciones sin necesidad de tener dinero en cuenta o, incluso teniendo, con la posibilidad de que sea cargado en un momento posterior en el tiempo (así como aplazar y fraccionar el importe dispuesto en cuotas).

La característica principal de una tarjeta de débito es que el cargo se produce en la cuenta bancaria asociada inmediatamente, en tiempo real

En otras palabras, una tarjeta de débito no representa ningún tipo de riesgo para la entidad, pudiendo ser emitida sin necesidad de realizar ningún estudio previo de la solvencia y capacidad de devolución del cliente.

Más información sobre las diferencias entre tarjetas de crédito y débito.

¿Qué operativa permite una tarjeta de débito?

Tal y como hemos mencionado anteriormente, se trata de un producto bancario versátil, con un gran abanico de funcionalidades.

Las tarjetas de débito permiten realizar una gran diversidad de operaciones, tanto de pago como de gestión.

Obtener dinero en efectivo

Una de los usos más extendidos es el obtener dinero en efectivo.

En caso de no tener este producto, para llevar a cabo esta tarea, el cliente debe acudir a una oficina bancaria (en el correspondiente horario de atención al público) y solicitar el reintegro de una cantidad determinada en ventanilla.

La cantidad dispuesta debería ser suficiente hasta, por lo menos, la próxima vez que se tenga la oportunidad de volver a la oficina bancaria.

Esto no sucede al tener una tarjeta de débito, debido a que el cliente puede acudir a cualquier cajera automático (bien sea de la red de la propia entidad o ajena a la misma) y obtener la cantidad que precise, con un máximo diario (normalmente se permite obtener hasta 600 € en efectivo al día).

La diferencia entre acudir a un cajero automático perteneciente a la red de la entidad emisora de la tarjeta o no es la comisión aplicable. Así pues, el cliente que pretenda solicitar su tarjeta de débito principalmente para este fin, deberá atender a la cantidad de cajeros de la red que tiene a su disposición y su proximidad.

Algunos bancos, aquellos que no disponen de una red de cajeros extensa, pueden llegar a algún tipo de acuerdo con otras entidades para permitir obtener dinero en efectivo sin tener que pagar comisión (como ocurre por ejemplo con las tarjetas de débito de ING)

Realizar compras en comercios

Una tarjeta de débito nos posibilita el no tener que llevar dinero en efectivo (o por lo menos no tanto). Gracias a estos instrumentos, el titular puede realizar compras en establecimientos y pagar con su tarjeta. El dinero es inmediatamente cargado a la cuenta corriente asociada y equivale a un pago en efectivo.

Esta funcionalidad cobra una mayor importancia cuando el cliente se encuentra en un país extranjero. En este sentido, te puede ayudar conocer las tarjetas para sacar dinero en el extranjero gratis.

Las tarjetas de débito actuales, gracias a las nuevas tecnologías, permiten realizar compras con el smartphone. Para ello, es preciso que previamente se haya asociado la tarjeta con un wallet (monedero electrónico).

Las compras pueden ser cargadas en nuestra tarjeta, ya se trate de un establecimiento físico o virtual (compras por Internet). El único inconveniente es que, en la mayoría de las ocasiones, los comercios exigen un importe mínimo para permitir esta opción de pago (a ellos les supone una comisión que deben amortizar con un importe mínimo de compra).

Pago de recibos en cajeros automáticos

Los recibos no domiciliados pueden ser cargados en nuestra cuenta bancaria a través de las tarjetas de débito. El cliente puede gestionar esta tarea en un cajero automático.

Supongamos que queremos contratar un curso de formación. Podríamos pagar nuestras cuotas perfectamente con una tarjeta de débito.

Consultas y gestiones en la cuenta bancaria asociada

Acudiendo a un cajero automático, tenemos la posibilidad de consultar el saldo disponible en nuestra cuenta corriente.

Del mismo modo, es preciso conocer, con motivo de aprovechar al máximo, las gestiones que nos permiten las tarjetas de débito en un cajero automático:

  • Cambiar el PIN.
  • Transferencias entre cuentas.
  • Depositar dinero en nuestra cuenta bancaria.
  • Entre otras.

Mejorar el control de nuestras finanzas personales

Las tarjetas de débito están directamente asociadas a nuestra cuenta bancaria y, por lo tanto, gracias a las aplicaciones y demás herramientas Fintech podemos mantener un control total de nuestra operativa financiera.

Estas aplicaciones permiten obtener estadísticas e informes, así como realizar presupuestos mensuales para controlar los gastos que hacemos mediante las tarjetas de débito.

¿Qué usos principales puedes darle a la tarjeta de débito? La respuesta a esta pregunta te permitirá conocer qué ventajas y costes debes negociar con la entidad emisora

Ventajas de las tarjetas de débito

Su gran cantidad de funcionalidades, la comodidad y la seguridad en los pagos que nos permiten las tarjetas de débito son las características que las convierten en un producto bancario de los más demandados.

Sus ventajas pormenorizadas podríamos resumirlas de la siguiente manera:

  • No es necesario tener dinero en efectivo, sin posibilidad de extravío o robo del mismo.
  • Aun así, podremos obtener dinero en cualquier momento gracias a las tarjetas de débito. Tan sólo debemos acudir a un cajero automático.
  • A través del cajero podremos realizar una gran cantidad de tareas de gestión y control (desde comprobar el saldo hasta realizar pagos de recibos, transferencias, etc.).
  • Estos productos tienen un servicio de asistencia 24 horas, para garantizar su bloqueo en caso de robo o pérdida.
  • Es posible obtener descuentos y otras promociones en los pagos con tarjeta de débito.
  • Pueden incorporar ciertos tipos de seguros gratuitos.
  • Algunas tarjetas de débito incorporan ventajas adicionales para ciertos colectivos (por ejemplo, tarjetas para jóvenes).
  • Existen tarjetas de débito que suprimen las cuotas anuales y demás comisiones, por lo que podemos encontrar en el mercado tarjetas gratis.
  • Hay ciertas tarjetas de débito que permiten la vinculación con un monedero virtual (un wallet) para realizar pagos a través de nuestro dispositivo móvil.
  • No permiten consumir más dinero del que se tenga en cuenta corriente, por lo que es imposible contraer una deuda con la entidad por su utilización.

Como norma general, el mantener una tarjeta de débito no es una mala decisión financiera, siempre y cuando se tenga presente que cada compra representa un cargo (al no utilizar dinero en metálico, se puede perder la noción de cómo y cuánto se gasta). Debemos hacer un uso responsable de las mismas.

El peligro de su mala utilización, junto con las comisiones que puedan tener asociadas, serían los dos únicos inconvenientes que podríamos citar acerca de las tarjetas de débito.

¿Qué comisiones pueden tener las tarjetas de débito?

Uno de los aspectos más importantes a la hora de valorar el suscribir una tarjeta de débito con nuestra entidad bancaria es conocer las comisiones aplicables.

Las comisiones representan un coste producido por un servicio efectivo que nos presta la entidad emisora de la tarjeta y relacionada con la misma.

Cada banco ofrece sus propias condiciones, en función de las políticas comerciales que lleve a cabo y el interés que tenga en conseguir clientes que mantengan una cuenta bancaria. Por este motivo, se hace necesario emprender una búsqueda y comparación de las mejores ofertas, así como llevar a cabo una negociación con la entidad para conseguir minimizar (e incluso suprimir) estos costes.

Existen en el mercado tarjetas de débito gratis, sólo que será preciso cumplir con una serie de requisitos y exigencias que impone cada entidad bancaria (por ejemplo, domiciliar una nómina en la cuenta corriente asociada).

Al tratarse de un producto bancario, el cliente debe ser consciente de cuál es su posición global con respecto a la entidad, con el objetivo de valorar la oferta y negociar las condiciones de la tarjeta.

Algunas consideraciones que debe plantearse serían:

  • ¿Tiene otros productos contratados?
  • ¿Suele mantener un saldo medio positivo en cuenta?
  • ¿Cuenta con un buen historial con esta entidad bancaria?
  • ¿Qué condiciones tiene la cuenta bancaria asociada?

Esta última pregunta tiene una gran relevancia, debido a que la cuenta bancaria es el producto que ofrece soporte a la tarjeta de débito.

Te puede interesar: todas las comisiones bancarias que te pueden cobrar.

La importancia de la cuenta bancaria asociada

Las cuentas bancarias de por sí suelen tener ciertas comisiones por mantenimiento, administración, etc.

Es preciso valorar si la cuenta tiene unas altas comisiones e integrarlas en lo que sería el coste total de la tarjeta de débito.

Asimismo, si el cliente tiene con la entidad bancaria otros productos contratados, un buen historial y mantiene un saldo medio positivo en cuenta, se encuentra en una fuerte posición negociadora para pedir que se supriman las comisiones.

Existen cuentas sin comisiones entre las diferentes ofertas de entidades bancarias. Por lo demás, estas serían las comisiones propias que podemos encontrarnos por disponer de una tarjeta de débito.

Cuota de emisión

Es la propia por editar y emitir la tarjeta de débito. Los gastos de fabricar el plástico, más las gestiones administrativas justifican esta comisión. Sin embargo, también es susceptible de ser eliminada.

Sólo debe cobrarse una vez, cuando se solicita la propia tarjeta. Las comisiones de emisión de una segunda tarjeta o un duplicado de la misma, a pesar de ser muy similares, son distintas (en el sentido de que son independientes y pueden aplicarse condiciones dispares).

Cuota de mantenimiento

Representa una de las comisiones más gravosas de las tarjetas de débito, puesto que se aplica periódicamente (puede ser anual, trimestral, mensual, etc.).

Se trata del coste de utilización del producto.

Si se utiliza de un modo responsable y se mantiene un saldo medio positivo en cuenta, será posible negociar para reducir o eliminar esta comisión. Por otra parte, también podemos buscar y comparar con otras ofertas en el mercado.

Comisión por duplicado

Esta comisión es similar a la de emisión de la tarjeta, pero su importe puede ser diferente. Se trata del coste por solicitar otra tarjeta en caso de rotura, extravío o robo de la que se venía utilizando previamente.

En estos casos, el contrato de tarjeta de débito ya está suscrito, no es necesario renovarlo. Únicamente se trata de emitir otra tarjeta bajo las mismas condiciones contractuales.

Comisión por emitir una segunda tarjeta

Una misma cuenta corriente puede soportar más de una tarjeta de débito (imaginemos el caso de una cuenta conjunta).

A la hora de solicitar la emisión de una tarjeta extra, la entidad puede aplicarnos una comisión. Se trataría de una segunda tarjeta para el mismo contrato de la que se ha emitido previamente, no un nuevo contrato de tarjeta de débito.

Comisión por estampar las tarjetas

Las tarjetas de débito se emiten con un diseño configurado por cada entidad, pero es posible que el titular de la tarjeta de débito desee tener un diseño personalizado. En este caso, por emitir una tarjeta con una estampación distinta, el banco suele establecer una comisión.

Como norma general, el cliente podrá escoger entre varios diseños que la entidad bancaria tiene preestablecidos.

Comisión por disposición de efectivo

A la hora de retirar dinero en efectivo de un cajero automático, utilizando nuestra tarjeta de débito, la entidad no suele aplicar comisión alguna, siempre y cuando el cajero pertenezca a su red.

Sin embargo, si el cliente no tiene a disposición un cajero de la red de la entidad bancaria y debe acudir a otro ajeno a la misma, la entidad puede repercutirle el coste (como máximo) que el propietario de esa red haya impuesto.

En el extranjero sí que se aplican una serie de comisiones más altas por disponer de efectivo con una tarjeta de débito.

Operar en cajero automático

Este tipo de comisión funciona igual que la retirada de efectivo.

Si el cliente acude a un cajero perteneciente a la entidad emisora de su tarjeta de débito, no se le aplicará comisión alguna por realizar tareas tales como el pago de un recibo, recargar el saldo de su teléfono móvil, realizar una consulta de saldo, etc.

Sin embargo, esta comisión puede (y suele) aplicarse por la utilización de cajeros distintos a la red de la entidad emisora de nuestra tarjeta de débito.

Comisión por cambio de divisa

En caso de utilización de la tarjeta de débito fuera de la eurozona las operaciones estarán gravadas por una comisión relativa al cambio de divisa (no utilizaremos el euro para hacer compras o para retirar efectivo).

Esta comisión no sólo será aplicable cuando el cliente se encuentre físicamente en un país que utiliza otra moneda distinta al euro, también puede darse el caso a la hora de realizar compras online y pagar en otra divisa (consulta las mejores tarjetas para comprar por Internet)

Recordemos que todas las comisiones bancarias son negociables

¿Cómo contratar una tarjeta de débito?

Como hemos expuesto, a la hora de contratar una tarjeta de débito debes tener presentes tanto las ventajas como los costes que puede suponer.

Pero, ¿cómo puedes contratar una tarjeta de débito?

Para llevar a cabo esta tarea, previamente debes tener una cuenta bancaria abierta con la entidad emisora de la tarjeta. Así pues, sólo a través de un banco puedes conseguir las tarjetas de débito.

Prácticamente todas las entidades bancarias ofrecen este producto, está muy extendido y las ofertas en cuanto a ventajas a costes son diversas: es necesario valorar la relación previa que tienes con la entidad, puesto que no es posible conseguir una tarjeta de débito sin cambiar de banco.

De esta manera, puedes establecer una búsqueda y comparación de los productos bancarios que más importancia tienen en tus finanzas (depósitos, préstamos, tarjetas de crédito, etc.).

Una vez decidido si mantienes la cuenta con tu banco o prefieres realizar un cambio, el siguiente paso es (suponiendo que ya tengas la cuenta bancaria asociada abierta) solicitar la tarjeta de débito en la oficina correspondiente.

Es posible que te la entreguen en el momento, debas esperar unos días y pasar a recogerla, o esperar a que nos la entreguen en nuestro domicilio por vía postal.

Una tercera opción es solicitar la tarjeta de débito a través de la banca web, la aplicación informática que el banco pone a disposición de sus clientes. Para utilizar este medio, previamente deberíamos haber solicitado este servicio y contar con las claves de acceso.

Requisitos para contratar una tarjeta de débito

Los únicos requisitos necesarios para contratar una tarjeta de débito son:

  • Ser mayor de edad.
  • Tener una cuenta bancaria activa con la entidad emisora de la tarjeta.
  • Es posible que nos soliciten que tengamos nuestra residencia fiscal en España.

En otro orden, también cabe la posibilidad que la entidad nos rechace la solicitud si figuramos en un fichero de morosidad (como ASNEF). A pesar de que las tarjetas de débito no son un producto de financiación y no representan un riesgo para la entidad, algunos bancos deniegan como clientes a aquellos que se encuentran registrados como morosos.

¿Tienes alguna duda más sobre este tipo de tarjetas? Déjate asesorar por el equipo experto de Credexia y encuentra la más adecuada para ti comparando todas las ofertas del mercado.