tarjeta YOU

Tarjeta YOU

4.9
Valoración Credexia
Valoración realizada por Credexia
TAE 21,84% / TIN 19,92%
Ventajas
  • Sin comisiones anuales para siempre
  • Pago fraccionado flexible
  • Crédito gratuito de hasta 7 semanas
  • Sin cambiar de banco
  • Posibilidad de comprar online en páginas que no aceptan otros medios de pago
  • Sin comisiones por sacar dinero en efectivo en todo el mundo
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TARJETA SIN NECESIDAD DE CAMBIAR DE BANCO
Tarjeta EVO Inteligente

Tarjeta EVO Inteligente

5.0
Valoración Credexia
Valoración realizada por Credexia
TAE 21,00% / TIN 19,21%
Ventajas
  • Tarjeta de crédito y débito al mismo tiempo
  • 4% de devolución en reservas de Booking.com
  • 2% de descuento en gasolineras GALP
  • Saca dinero sin comisiones en cajeros de todo el mundo
  • Aplaza el pago hasta 18 meses sin comisiones
  • Pago desde el móvil (Apple Pay, Google Pay y EVO Bizum)
  • Proceso de contratación 100% online
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TARJETA DE CRÉDITO Y DÉBITO
tarjeta crédito ing

Tarjeta Crédito ING

4.5
Valoración Credexia
Valoración realizada por Credexia
TAE 22,00% / TIN 20,05%
Ventajas
  • Gratuita año tras año asociada a las cuentas de la entidad
  • Disposiciones gratis a débito en cajeros distintos a ING
  • Compras con tecnología contactless
  • Servicio de cartera online iupay! para compras online
  • 2 días de descubierto sin intereses
  • Transferencias gratuitas
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TARJETA CON EL MENOR COSTE DE MANTENIMIENTO
bbva_aqua_credito

Tarjeta Aqua Crédito

4.5
Valoración Credexia
Valoración realizada por Credexia
TAE 18,95% / TIN 17,52%
Ventajas
  • Gratis el primer año
  • Tarjeta sin números impresos
  • CVV dinámico para tus compras por internet
  • Aplazamiento de las compras a final de mes
  • Fraccionamiento de las compras en cuotas 
  • Financiación de las compras hasta en 36 meses
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INTELIGENTE, FLEXIBLE Y SEGURA
capital ontap

Tarjeta CAPITAL ON TAP

5.0
Valoración Credexia
Valoración realizada por Credexia
Ventajas
  • Hasta 50.000€ de límite de crédito
  • Aplazamiento de los pagos con la tarjeta.
  • Financiación rápida y accesible para autónomos
  • Sin comisiones de apertura, de mantenimiento ni de cancelación anticipada
  • Puedes disponer de tu línea o amortizar en cualquier momento sin costes adicionales
  • Se puede solicitar online en tan solo 2 minutos
  • El tipo de interés se ajusta al perfil de cada empresa y puede verse reducido tras un buen comportamiento de pago
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Guía para elegir la tarjeta de crédito adecuada

Las tarjetas de crédito son un instrumento de uso universal. Están diseñadas para realizar pagos sin necesidad de tener ese dinero disponible en cuenta.

Su modo de identificar al usuario y la facilidad de las transacciones hacen de ella uno de los productos estrella de las entidades financieras, existiendo una gran cantidad de ofertas en el mercado.

Las tarjetas de crédito suponen uno de los métodos de pago más utilizados hoy en día, pues permiten realizar compras sin la necesidad de disponer de efectivo, pero también financiar al acumulado del mes si así se desea.

Tienen esa doble funcionalidad que hace que sean uno de los productos bancarios más versátiles del mercado. Sin embargo, para poder llevar a cabo una comparación de tarjetas de crédito y contratación precisa de ellas, es necesario conocer todos sus elementos.

Y precisamente ese es el objetivo de esta guía que hemos preparado en Credexia para ti.

¿Qué es una tarjeta de crédito?

Una tarjeta de crédito es un medio de pago, sólo que conlleva una línea de crédito asociada. De esta forma, el titular de la tarjeta puede realizar pagos sin necesidad de tener el dinero en ese preciso momento.

Las tarjetas de crédito son emitidas por ciertos propietarios (VISA, Mastercard, etc.) los cuales pueden establecer un concierto con otras entidades financieras para que actúen como emisor (por ejemplo: Mastercard BBVA).

En otras palabras, el emisor puede ser una entidad financiera de crédito, pero actúa en conjunto con la marca propietaria de la tarjeta. En cualquier caso, es el emisor el que establece la relación contractual y establece las normas para la utilización de las tarjetas de crédito.

Es el emisor el que concede el crédito asociado y con el que se pactan las condiciones. Asimismo, pueden existir tarjetas de crédito bancarias o tarjetas comerciales (como Cepsa, Día, etc.).

Por otra parte, el titular de la tarjeta es el que establece el contrato con el emisor y puede hacer uso legítimo de ella. Las tarjetas llevan insertado el nombre de su titular para evitar fraudes.

Es un producto personal y sólo la persona a cuyo nombre se expide puede utilizarla. Pueden ser titulares las personas físicas y las personas jurídicas.

La característica principal de las tarjetas de crédito es que, además de un medio de pago, suponen un medio de financiación para su titular.

Exponemos su funcionalidad a continuación.

¿Cómo funciona una tarjeta de crédito?

Disponer de una tarjeta de crédito es casi lo mismo que contar con una línea de crédito mensual con un límite de dinero determinado.

Con la tarjeta es posible realizar compras como si se dispusiera de efectivo, pero pagando con ese dinero perteneciente a la línea de crédito contratada. Además, una de las funcionalidades más importantes suele ser la posibilidad de aplazar o fraccionar el acumulado total (o una compra concreta) en distintos plazos.

De esta manera, la tarjeta de crédito supone también una pequeña fuente de financiación para gastos puntuales o ciertas urgencias de dinero que puedan surgir. Se trata de un elemento útil si se le otorga un uso correcto.

Si se realiza un aplazamiento o fraccionamiento del importe dispuesto, actúa como un crédito y por esa disposición se debe pagar un interés.

Existe un límite de dinero máximo (normalmente mensual) del que el titular puede disponer. A este importe se le deben restar los aplazamientos y los intereses a pagar.

¿Las tarjetas de crédito son un modo de conseguir dinero gratis?

La teoría nos dice que las tarjetas de crédito no son una fuente de conseguir dinero gratis: se trata de un contrato de crédito. En otras palabras, el cliente tiene la obligación de devolver el dinero que ha utilizado con los intereses y comisiones que puedan devengarse.

En este aspecto, cabe la pena revisar cuáles son nuestras necesidades financieras y valorar los intereses que debemos pagar. Las tarjetas de crédito son un elemento útil para determinados tipos de financiación, pero puede ser que exista algún otro producto que, además de suponer un menor coste financiero, puede resultar más útil a tus necesidades.

En todo caso, a pesar de que el dinero debe ser devuelto, al escoger el modo de pago a final de mes, el cliente está obteniendo financiación gratuita, puesto que esta modalidad de pago no suele devengar intereses.

Las tarjetas de crédito pueden ser utilizadas sin intereses si se establece la modalidad de pago a final de mes

Por lo tanto, las tarjetas de crédito tienen una ventaja sobre el resto de productos financieros: se tiene la posibilidad de obtener una financiación de hasta 25 días sin ningún tipo de intereses.

Si, además, conseguimos una tarjeta de crédito libre de comisiones, obtendremos una financiación totalmente gratuita.

¿En qué se diferencia una tarjeta de crédito de una de débito?

Como hemos comentado anteriormente, el dinero usado para pagar las compras realizadas con la tarjeta de crédito sale, justamente, de la línea de crédito asociada con la tarjeta.

No es un dinero que el propietario de la tarjeta posea, sino que es un pequeño préstamo que el banco (o el emisor de la tarjeta) pone a disposición de su cliente cada mes.

En cambio, una tarjeta de débito usa el dinero que el cliente tiene en su propia cuenta bancaria para llevar a cabo la transacción. En el mismo momento en el que se adquiere el bien, el dinero se extrae de la cuenta corriente del titular, sin generar intereses. Utilizar una tarjeta de débito equivale a pagar al contado.

Elementos de las tarjetas de crédito

Una vez vista su definición y funcionamiento, analizaremos los elementos típicos de su funcionamiento.

Estos factores son los que el cliente debe tener en consideración para contratar una tarjeta de crédito y hacer un uso correcto de ella.

Línea de crédito

Un contrato de crédito es una cantidad prestada, sólo que no se amortiza mediante un plan como ocurre con los préstamos.

El titular de esta línea tiene el dinero a su disposición y puede hacer uso del mismo cuando lo desee, devolviendo la cantidad utilizada y para volverla a tener disponible mientras el contrato de crédito esté en vigor.

Cuenta asociada

Las tarjetas de crédito deben tener una cuenta corriente bancaria asociada para poder darle soporte. Los importes dispuestos se cargan en dicha cuenta.

Es un elemento a tener presente porque una cuenta corriente puede suponer costes adicionales para el titular de la tarjeta.

Límite de crédito

Se trata de la cantidad máxima que la entidad emisora de la tarjeta nos permite disponer. Esta cantidad viene establecida en el contrato y es un elemento más de negociación.

En ocasiones, el emisor permite disponer de una cantidad superior al límite de crédito (normalmente un porcentaje del propio límite).

Sin embargo, se debe tener presente que a este exceso del límite se le aplican unas condiciones especiales (se considera un descubierto). Otras tarjetas, por el contrario, se bloquean en el momento de superar el límite de crédito.

Tipo de interés y comisiones

El tipo de interés aplicado representa el coste financiero de la operación de crédito.

Por otra parte, las comisiones suponen un cobro por parte de la entidad emisora por algún servicio realizado (como el mantenimiento anual de la tarjeta).

Este punto, dada su importancia, será tratado con mayor detalle en una sección posterior.

Cuotas a pagar

Las tarjetas de crédito no tienen cuotas mensuales, a no ser que el dinero dispuesto se fraccione y se establezca un plan de pago para su devolución.

Como norma general, el dinero dispuesto se devolverá con una periodicidad mensual (aunque también puede aplazarse el importe dispuesto sin necesidad de fraccionarlo).

Por lo tanto, no podemos hablar de una cuota regular y periódica (si un mes no se utiliza la tarjeta, no habrá que pagar nada al mes siguiente).

Ventajas de las tarjetas de crédito

Ya hemos comentado algunas de las ventajas más importantes al hablar de su funcionamiento.

No obstante, vamos a entrar más en detalle acerca de todo lo que puede ofrecer una tarjeta de crédito.

  • Liquidación del acumulado a final de mes sin intereses: la mayoría de tarjetas de crédito permiten devolver todo el dinero utilizado a final de mes (o principios del mes siguiente) sin necesidad de paga ningún tipo de interés.
  • Financiación del acumulado mensual: muchas tarjetas de crédito ofrecen la opción de financiar un porcentaje de las compras o una cantidad fija en cuotas mensuales. Esta financiación está sujeta a un TIN (ver qué es TIN) y TAE que varía dependiendo del banco emisor.
  • Financiación de compras: algunas tarjetas de crédito también permiten la financiación de una compra concreta, con un TIN y un TAE concreto para esta operación.
  • Seguros gratuitos: es frecuente ver cómo las entidades financieras ofrecen seguros gratuitos al contratar una tarjeta de crédito. Estos seguros pueden proteger al cliente ante robos, accidentes, viajes o uso fraudulento de la tarjeta.
  • Descuentos en tiendas: algunas tarjetas de crédito permiten ahorrar un porcentaje determinado de las compras hechas en comercios adheridos a la promoción del banco.
  • Devolución de un porcentaje de las compras realizadas: puede ocurrir que algunas tarjetas de crédito tengan la cualidad de devolver un pequeño porcentaje del montante de las compras realizadas con ellas.

Desventajas de las tarjetas de crédito

Para conocer bien lo que son las tarjetas de crédito, no sólo se deben conocer sus ventajas.

Es preciso ser consciente de las desventajas que tienen: evitar errores financieros es clave para el éxito. Se podrá hacer un uso responsable y consciente de las mismas.

Los peligros de las tarjetas de crédito son los siguientes:

  • Intereses más elevados que un préstamo al consumo: a pesar de que hemos comentado que una de las ventajas es la posibilidad de financiación que ofrecen las tarjetas, al mismo tiempo supone un riesgo. El elevado tipo de interés que suelen tener estos productos en comparación a un préstamo al consumo, hacen de ellos un medio de los más caros que existen en el mercado. Hay que ser consciente de la TAE de cada tarjeta a la hora de poder llevar a cabo una acción de financiación.
  • Cargos adicionales por impagos: no es una desventaja de las tarjetas de crédito en sí misma (si no se incumplen las condiciones no se deberá abonar nada por este concepto) pero no pagar dentro de la fecha límite puede acarrear elevados cargos. Una situación que ocurre en cualquier producto de crédito, sin embargo, se intensifica en las tarjetas de crédito.

La clave para no incurrir en riesgo con respecto a las tarjetas de crédito es no perder el control de las mismas realizando operaciones responsables.

Una tarjeta de crédito bien utilizada, puede ser una gran aliada.

¿Qué tipos de tarjetas de crédito existen?

La oferta de tarjetas de crédito es lo suficientemente amplia como para que existan diferentes tipos. Cada uno de ellos se adapta a las necesidades del cliente.

Estas tarjetas tienen particularidades interesantes dependiendo de la situación del usuario y del uso que quiera hacer de ellas.

Tarjetas de crédito gratis

Las tarjetas de crédito gratis carecen de coste anual, de emisión o de mantenimiento, por eso tienen esta denominación. Generalmente suelen estar asociadas a cuentas bancarias.

Suelen ofrecerse a clientes de reconocida solvencia y con una fuerte vinculación con la entidad emisora. Aunque es posible conseguir una tarjeta de crédito gratis si negociamos con nuestro banco.

Tarjetas de crédito sin cambiar de banco

Este tipo de tarjetas suelen ser muy solicitadas, pues para conseguirlas no es necesario cambiar de cuenta bancaria, ni caer en los papeleos correspondientes.

Únicamente debes hablar con tu banco habitual, aquel dónde tengas abierta una cuenta corriente que proporcione soporte a la tarjeta. Aquí puedes comparar las principales tarjetas de crédito sin cambiar de banco que ofrece el mercado.

Tarjetas balance transfer

El servicio balance transfer consiste en refinanciar deudas (con mejores condiciones). Este tipo de tarjetas suponen cambiar de entidad, obteniendo una nueva tarjeta y trasladando el saldo de la anterior.

El resultado es conseguir financiar la tarjeta anterior, saldando la deuda mediante la utilización de otra tarjeta de crédito. Permiten cancelar la deuda de la tarjeta original y obtener una cuota mensual reducida (en ocasiones incluso sin intereses).

Las entidades emisoras ofrecen estos productos con el objetivo de captar nuevos clientes.

Tarjetas revolving

En este caso estamos frente a una tarjeta de crédito algo diferente a las anteriores, pues su funcionamiento varía sustancialmente.

Las tarjetas revolving tienen el pago aplazado por defecto, por lo que son extremadamente peligrosas si se usan habitualmente.

No ofrecen la posibilidad de realizar la característica devolución mensual del importe utilizado a final de mes, como en el caso de las tarjetas ordinarias.

¿Cuáles son las formas de pago más frecuentes?

En relación con lo expuesto anteriormente, existen diferentes formas de pagar el crédito perteneciente a una tarjeta.

No siempre se dan estas opciones en todas las tarjetas de crédito, pero habitualmente sí suelen darse. Los emisores de las tarjetas de crédito permiten cambiar la modalidad de pago con una simple llamada telefónica, un trámite en la entidad o en su plataforma digital.

Es importante conocer las formas de pago para poder hacer el mejor uso posible de la tarjeta de crédito.

Pago a final de mes

Esta forma de pago es la más utilizada, pues permite ir comprando con la tarjeta de crédito a lo largo de todo un mes y pagar la cantidad total acumulada a principios del mes siguiente sin intereses.

Existe un día concreto para cerrar el mes, es el día que se aplica para que las compras realizadas se consideren hechas el mes siguiente. Sin computar en la liquidación.

Por otra parte, existe un día de liquidación. Es el día en el cual se abona el importe dispuesto. Cuando se abone esta cantidad, la tarjeta volverá a tener disponible todo el límite de saldo. Ambas fechas deben venir insertas en el contrato y es necesario conocerlas.

Pago fraccionado con un porcentaje de la deuda

Esta forma de pagar con tarjeta de crédito facilita la devolución del dinero, escogiendo un porcentaje determinado de la deuda para devolver mes a mes.

Esta alternativa sí genera intereses. Garantiza que cada mes se vaya pagando menos, conforme se reduce el montante total.

Pago fraccionado con cuota fija

Con esta forma de pago, el usuario escoge una cantidad de dinero fija para devolver en forma de cuotas mensuales, con lo que siempre pagará lo mismo hasta que la deuda quede saldada.

Esta opción, que también genera intereses puesto que supone un aplazamiento, debe establecerse siempre eligiendo un porcentaje de la deuda superior al coste mensual mínimo de aplazar la compra.

¿Cuáles son las comisiones e intereses de las tarjetas de crédito?

Como todo producto de financiación, las tarjetas de crédito disponen de una serie de costes que se manifiestan a través de comisiones e intereses.

Dependiendo de la entidad emisora y la tarjeta de crédito escogida, las comisiones aparecerán con mayor o menor frecuencia y los intereses serán más altos o más bajos.

Los costes siempre se deben tener presentes, dado que su conocimiento nos permitirá reducirlos. Los más significativos son los siguientes:

  • Comisiones por emisión y mantenimiento: una de las comisiones más comunes son las relacionadas con la emisión de la tarjeta o su mantenimiento. Sin embargo, es posible evitarlas buscando tarjetas de crédito gratis o negociando con la entidad emisora.
  • Comisiones por retirada de efectivo en cajeros a débito o crédito: otro tipo de comisiones que se encuentra en todas las tarjetas de crédito. Estos instrumentos están diseñados para realizar pagos, sin embargo, es posible obtener dinero en efectivo con ellas; pero, a cambio de una comisión. Cada entidad financiera aplica un porcentaje o coste fijo en base a escenarios diferentes.
  • Comisión por cambio de divisa: a la hora de pagar en el extranjero estas comisiones pueden llegar a ser muy abusivas. Si se tiene pensado usar la tarjeta en los viajes, es importante prestar atención a este coste y estar preparados para ello (comparar, preguntar, negociar, etc.).
  • Intereses por aplazar compras: se trata del tipo de interés nominal aplicado a la hora de aplazar compras con la tarjeta de crédito. Es recomendable buscar aquella TAE más baja si se tiene pensado usar la tarjeta para pagar en plazos.
  • Comisión por la transferencia de saldo a cuenta corriente: las tarjetas de crédito permiten transferir el saldo disponible (total o parcial) a nuestra cuenta corriente, con fines de atender algún recibo o realizar un pago domiciliado en cuenta. Sin embargo, esta operación está sujeta a comisiones que es preciso conocer.
  • Comisión por duplicado: en caso de pérdida de la tarjeta de crédito, deberemos anularla y solicitar un duplicado. El emisor puede cargar una comisión en estos casos.
  • Comisión por estampación: esta comisión sólo se da en los casos en los que el titular precise tener la tarjeta con un diseño personal, distinto al oficializado.
  • Comisión por solicitar una tarjeta extra: si disponemos de una tarjeta de crédito y pretendemos que otra persona se adhiera a la misma línea crediticia a través de otra tarjeta, deberemos pedir una segunda tarjeta asociada. Esta maniobra normalmente está sujeta a comisión.
  • Comisión por reclamación de posiciones deudoras: esta comisión representa los costes de gestión de la deuda. Suele producirse en el supuesto de no atender los compromisos de pago, por lo que es perfectamente evitable si se tiene un buen control financiero.

¿Qué medidas de seguridad hay que adoptar al usar tarjetas de crédito?

Además de hacer un uso responsable, es recomendable adoptar una serie de medidas preventivas para evitar que se produzca un uso fraudulento de la tarjeta por parte de terceras personas.

Estas precauciones van de la mano de las medidas de seguridad que ya incorporan estos productos de crédito:

  • No anotar el PIN en ninguna parte: el PIN es la primera y principal medida de seguridad que disponen las tarjetas de crédito, por lo que es indispensable que sólo el usuario conozca la combinación. No debe ser anotada en ningún lugar para no dejar constancia de la misma.
  • Extremar precauciones a la hora de sacar dinero de los cajeros: de la misma forma que no hay que difundir el PIN, hay también que asegurarse de que uno no está siendo observado al sacar dinero del cajero. Además, si se detecta que el cajero ha sido modificado, mejor evitar sacar dinero en esa sucursal.
  • Hacer uso de las notificaciones de la app móvil: con el sistema de notificaciones, el usuario siempre sabrá en tiempo real qué operaciones se han realizado con la tarjeta de crédito. Esta medida permite detectar fácilmente un uso fraudulento de la tarjeta de crédito y poner las medidas con celeridad.

¿Cuál es la forma correcta de utilizar una tarjeta de crédito?

La responsabilidad es uno de los aspectos más importantes a la hora de hacer uso de cualquier producto bancario de crédito.

Con las tarjetas de crédito ocurre lo mismo, pues un uso coherente y sensato puede maximizar la utilidad de las mismas; mientras que gastarlas de forma alocada puede ser un error mayúsculo, el cual puede acarrear graves problemas en el futuro. Los siguientes consejos pueden ser de ayuda a los distintos usuarios:

  • No abusar del uso de la tarjeta de crédito durante todo el mes: no es aconsejable usar la tarjeta de crédito de forma intensiva durante todo el mes, pues se puede dar la circunstancia de superar el límite de la tarjeta en un momento determinado y no poder operar más con ella.
  • No usar demasiado la modalidad de pago aplazado: pese a que aplazar los pagos de una tarjeta de crédito es una de las funcionalidades principales, no es recomendable tener demasiadas deudas pendientes acumuladas. Los elevados intereses pueden llegar a ser un problema en el futuro.
  • No disponer de más de dos tarjetas de crédito: tener dos tarjetas de crédito es la cantidad máxima recomendable para poder hacer una gestión eficiente de las mismas. Superar esta cantidad podría provocar problemas asociados a deudas acumuladas en distintas partes, siendo así difíciles de controlar.
  • Tener por defecto el modo de pago a final de mes: si tenemos como modo de pago por defecto el pago a final de mes, prevenimos una acumulación de deuda inesperada por usar la tarjeta constantemente en pago aplazado. En ese punto, hay que vigilar que la cuenta bancaria tenga dinero suficiente para pagar el acumulado sin problemas.

Como ves, son muchos puntos a tener en cuenta a la hora de contratar una tarjeta de crédito.

Por eso desde Credexia nos tomamos muy en serio ofrecerte información de calidad que te sirva de guía junto con nuestro comparador de tarjetas. Si aún así tienes más dudas, estamos a tu disposición para ayudarte a tomar la mejor elección.