tarjeta YOU

Tarjeta YOU

4.9
Valoración Credexia
Valoración realizada por Credexia
TAE 21,84% / TIN 19,92%
Ventajas
  • Sin comisiones anuales para siempre
  • Pago fraccionado flexible
  • Crédito gratuito de hasta 7 semanas
  • Sin cambiar de banco
  • Posibilidad de comprar online en páginas que no aceptan otros medios de pago
  • Sin comisiones por sacar dinero en efectivo en todo el mundo
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TARJETA SIN NECESIDAD DE CAMBIAR DE BANCO
tarjeta crédito ing

Tarjeta Crédito ING

4.5
Valoración Credexia
Valoración realizada por Credexia
TAE 22,00% / TIN 20,05%
Ventajas
  • Gratuita año tras año asociada a las cuentas de la entidad
  • Disposiciones gratis a débito en cajeros distintos a ING
  • Compras con tecnología contactless
  • Servicio de cartera online iupay! para compras online
  • 2 días de descubierto sin intereses
  • Transferencias gratuitas
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TARJETA CON EL MENOR COSTE DE MANTENIMIENTO
tarjeta - imagin - crédito

Tarjeta Imagin Crédito

5.0
Valoración Credexia
Valoración realizada por Credexia
TAE 23,00%
Ventajas
  • Permite el pago aplazado a final de mes
  • Modalidades de pago extras: pago aplazado de todo el crédito,  pago fraccionado y Pago a 2 días
  • Personalización del día de pago: semanalmente, mensualmente o día concreto
  • Experiencias Únicas para Clientes
  • Necesario tener Cuenta ImaginBank
  • Contratación 100% Online
  • Banco online sin comisiones ni papeleo
  • Solución Full Equipped
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TARJETA DE CRÉDITO CON PAGO A FINAL DE MES
tarjeta plazo -2

Tarjeta Plazo

5.0
Valoración Credexia
Valoración realizada por Credexia
Ventajas
  • Tarjeta Mastercard Gratuita
  • Cuenta Online Sin Comisiones
  • Sin cambiar de Banco
  • Descuentos Exclusivos 
  • Pago Flexible: 3 meses gratuitos si aplazas el pago de tus compras
  • Tarjeta Física y Virtual
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Descuentos Exclusivos y CashBacks por tus compras
bbva_aqua_credito

Tarjeta Aqua Crédito

4.5
Valoración Credexia
Valoración realizada por Credexia
TAE 18,95% / TIN 17,52%
Ventajas
  • Gratis el primer año
  • Tarjeta sin números impresos
  • CVV dinámico para tus compras por internet
  • Aplazamiento de las compras a final de mes
  • Fraccionamiento de las compras en cuotas 
  • Financiación de las compras hasta en 36 meses
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INTELIGENTE, FLEXIBLE Y SEGURA
tarjeta credit open

Tarjeta de Crédito Open Credit

5.0
Valoración Credexia
Valoración realizada por Credexia
Ventajas
  • Hasta 6.000€ de crédito
  • Tarjeta crédito gratuita
  • Sin Comisión por emisión ni renovación
  • Pago Aplazado de tus compras
  • Sin comisiones
  • Descuentos exclusivos en primeras marcas: Cortefiel, Pedro del Hierro, Starbucks, Booking, Hoteles Barceló, etc.
  • Aceptada para las compras por internet
  • Seguro de viajes incluido
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DESCUENTOS EXCLUSIVOS CON TU TARJETA DE CRÉDITO
capital ontap

Tarjeta CAPITAL ON TAP

5.0
Valoración Credexia
Valoración realizada por Credexia
Ventajas
  • Hasta 50.000€ de límite de crédito
  • Aplazamiento de los pagos con la tarjeta
  • Financiación rápida y accesible para autónomos y pymes
  • Sin comisiones de apertura, de mantenimiento ni de cancelación anticipada
  • Puedes disponer de tu línea o amortizar en cualquier momento sin costes adicionales
  • Se puede solicitar online en tan solo 2 minutos
  • El tipo de interés se ajusta al perfil de cada empresa y puede verse reducido tras un buen comportamiento de pago
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FINANCIACIÓN PARA TU NEGOCIO
Carné Joven

Carné Joven

4.5
Valoración Credexia
Valoración realizada por Credexia
Ventajas
  • Descuentos exclusivos
  • Cuota gratis el primer año
  • Gratuita para los menores de 26 años
  • Seguros gratuitos
  • App CaixaBank Pay
  • Seguridad contra el fraude y el robo de la tarjeta
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LA TARJETA PARA LOS JÓVENES
tarjeta el corte inglés

Tarjeta El Corte Inglés

5.0
Valoración Credexia
Valoración realizada por Credexia
TAE 3,66%
Ventajas
  • Completamente gratis y sin ningún coste.
  • Fin de mes hasta en 60 días.
  • Disfruta de 2 horas de aparcamiento gratuito en sus centros comerciales con compra superior a 35 €.
  • Reposta en Repsol, Campsa o Petronor, y consigue el 4% de bonificación.
  • App Móvil con tus últimos movimientos.
 
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CÓMODOS PLAZOS, PRÉSTAMOS Y DESCUENTOS
Tarjeta Affinity Card

Tarjeta Affinity Card

4.6
Valoración Credexia
Valoración realizada por Credexia
TAE 22,42% / TIN 1,70%
Ventajas
  • Gratis: Sin costes de emisión ni mantenimiento
  • Sin cambiar de banco
  • Aplaza tus compras en todo el Grupo Inditex
  • Diferentes formas de pago adaptadas a tu gusto
  • Emitida por BBVA
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FINANCIA TUS COMPRAS EN INDITEX
Tarjeta pass carrefour

Tarjeta Pass Carrefour

4.9
Valoración Credexia
Valoración realizada por Credexia
TAE 21.99% / TIN 20.04%
Ventajas
  • Gratis: Sin gastos de emisión ni mantenimiento
  • Hasta 3.000€ de crédito
  • Financia en 3 o 10 meses sin intereses
  • 8% de tus repostajes en Gasolineras Carrefour
  • Devolución de compras en ChequeAhorro
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TÚ ELIGES CÓMO PAGAR TUS COMPRAS
tarjeta ikea visa

Tarjeta IKEA Visa

4.9
Valoración Credexia
Valoración realizada por Credexia
TAE 10,41 / TIN 9,95
Ventajas
  • Tarjeta de crédito gratis
  • Sin gastos de emisión ni cuota de renovación
  • Financiación de tus compras hasta en 10 meses sin intereses.
  • Sin cambiar de banco
  • Internacional, válida en comercios de todo el mundo.
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Tabla de contenidos

Guía para elegir la tarjeta de crédito adecuada

Las tarjetas de crédito son un instrumento de uso universal. Están diseñadas para realizar pagos sin necesidad de tener ese dinero disponible en cuenta.

Su modo de identificar al usuario y la facilidad de las transacciones hacen de ella uno de los productos estrella de las entidades financieras, existiendo una gran cantidad de ofertas en el mercado.

Las tarjetas de crédito suponen uno de los métodos de pago más utilizados hoy en día, pues permiten realizar compras sin la necesidad de disponer de efectivo, pero también financiar al acumulado del mes si así se desea.

Tienen esa doble funcionalidad que hace que sean uno de los productos bancarios más versátiles del mercado. Sin embargo, para poder llevar a cabo una comparación de tarjetas de crédito y contratación precisa de ellas, es necesario conocer todos sus elementos.

Y precisamente ese es el objetivo de esta guía que hemos preparado en Credexia para ti.

¿Qué es una tarjeta de crédito?

Una tarjeta de crédito es un medio de pago, sólo que conlleva una línea de crédito asociada. De esta forma, el titular de la tarjeta puede realizar pagos sin necesidad de tener el dinero en ese preciso momento.

Las tarjetas de crédito son emitidas por ciertos propietarios (VISA, Mastercard, etc.) los cuales pueden establecer un concierto con otras entidades financieras para que actúen como emisor (por ejemplo: Mastercard BBVA).

En otras palabras, el emisor puede ser una entidad financiera de crédito, pero actúa en conjunto con la marca propietaria de la tarjeta. En cualquier caso, es el emisor el que establece la relación contractual y establece las normas para la utilización de las tarjetas de crédito.

Es el emisor el que concede el crédito asociado y con el que se pactan las condiciones. Asimismo, pueden existir tarjetas de crédito bancarias o tarjetas comerciales (como Cepsa, Día, etc.).

Por otra parte, el titular de la tarjeta es el que establece el contrato con el emisor y puede hacer uso legítimo de ella. Las tarjetas llevan insertado el nombre de su titular para evitar fraudes.

Es un producto personal y sólo la persona a cuyo nombre se expide puede utilizarla. Pueden ser titulares las personas físicas y las personas jurídicas.

La característica principal de las tarjetas de crédito es que, además de un medio de pago, suponen un medio de financiación para su titular.

Exponemos su funcionalidad a continuación.

¿Cómo funciona una tarjeta de crédito?

Disponer de una tarjeta de crédito es casi lo mismo que contar con una línea de crédito mensual con un límite de dinero determinado.

Con la tarjeta es posible realizar compras como si se dispusiera de efectivo, pero pagando con ese dinero perteneciente a la línea de crédito contratada. Además, una de las funcionalidades más importantes suele ser la posibilidad de aplazar o fraccionar el acumulado total (o una compra concreta) en distintos plazos.

De esta manera, la tarjeta de crédito supone también una pequeña fuente de financiación para gastos puntuales o ciertas urgencias de dinero que puedan surgir. Se trata de un elemento útil si se le otorga un uso correcto.

Si se realiza un aplazamiento o fraccionamiento del importe dispuesto, actúa como un crédito y por esa disposición se debe pagar un interés.

Existe un límite de dinero máximo (normalmente mensual) del que el titular puede disponer. A este importe se le deben restar los aplazamientos y los intereses a pagar.

¿Las tarjetas de crédito son un modo de conseguir dinero gratis?

La teoría nos dice que las tarjetas de crédito no son una fuente de conseguir dinero gratis: se trata de un contrato de crédito. En otras palabras, el cliente tiene la obligación de devolver el dinero que ha utilizado con los intereses y comisiones que puedan devengarse.

En este aspecto, cabe la pena revisar cuáles son nuestras necesidades financieras y valorar los intereses que debemos pagar. Las tarjetas de crédito son un elemento útil para determinados tipos de financiación, pero puede ser que exista algún otro producto que, además de suponer un menor coste financiero, puede resultar más útil a tus necesidades.

En todo caso, a pesar de que el dinero debe ser devuelto, al escoger el modo de pago a final de mes, el cliente está obteniendo financiación gratuita, puesto que esta modalidad de pago no suele devengar intereses.

Las tarjetas de crédito pueden ser utilizadas sin intereses si se establece la modalidad de pago a final de mes

Por lo tanto, las tarjetas de crédito tienen una ventaja sobre el resto de productos financieros: se tiene la posibilidad de obtener una financiación de hasta 25 días sin ningún tipo de intereses.

Si, además, conseguimos una tarjeta de crédito libre de comisiones, obtendremos una financiación totalmente gratuita.

¿En qué se diferencia una tarjeta de crédito de una de débito?

Como hemos comentado anteriormente, el dinero usado para pagar las compras realizadas con la tarjeta de crédito sale, justamente, de la línea de crédito asociada con la tarjeta.

No es un dinero que el propietario de la tarjeta posea, sino que es un pequeño préstamo que el banco (o el emisor de la tarjeta) pone a disposición de su cliente cada mes.

En cambio, una tarjeta de débito usa el dinero que el cliente tiene en su propia cuenta bancaria para llevar a cabo la transacción. En el mismo momento en el que se adquiere el bien, el dinero se extrae de la cuenta corriente del titular, sin generar intereses. Utilizar una tarjeta de débito equivale a pagar al contado.

Elementos de las tarjetas de crédito

Una vez vista su definición y funcionamiento, analizaremos los elementos típicos de su funcionamiento.

Estos factores son los que el cliente debe tener en consideración para contratar una tarjeta de crédito y hacer un uso correcto de ella.

Línea de crédito

Un contrato de crédito es una cantidad prestada, sólo que no se amortiza mediante un plan como ocurre con los préstamos.

El titular de esta línea tiene el dinero a su disposición y puede hacer uso del mismo cuando lo desee, devolviendo la cantidad utilizada y para volverla a tener disponible mientras el contrato de crédito esté en vigor.

Cuenta asociada

Las tarjetas de crédito deben tener una cuenta corriente bancaria asociada para poder darle soporte. Los importes dispuestos se cargan en dicha cuenta.

Es un elemento a tener presente porque una cuenta corriente puede suponer costes adicionales para el titular de la tarjeta.

Límite de crédito

Se trata de la cantidad máxima que la entidad emisora de la tarjeta nos permite disponer. Esta cantidad viene establecida en el contrato y es un elemento más de negociación.

En ocasiones, el emisor permite disponer de una cantidad superior al límite de crédito (normalmente un porcentaje del propio límite).

Sin embargo, se debe tener presente que a este exceso del límite se le aplican unas condiciones especiales (se considera un descubierto). Otras tarjetas, por el contrario, se bloquean en el momento de superar el límite de crédito.

Tipo de interés y comisiones

El tipo de interés aplicado representa el coste financiero de la operación de crédito.

Por otra parte, las comisiones suponen un cobro por parte de la entidad emisora por algún servicio realizado (como el mantenimiento anual de la tarjeta).

Este punto, dada su importancia, será tratado con mayor detalle en una sección posterior.

Cuotas a pagar

Las tarjetas de crédito no tienen cuotas mensuales, a no ser que el dinero dispuesto se fraccione y se establezca un plan de pago para su devolución.

Como norma general, el dinero dispuesto se devolverá con una periodicidad mensual (aunque también puede aplazarse el importe dispuesto sin necesidad de fraccionarlo).

Por lo tanto, no podemos hablar de una cuota regular y periódica (si un mes no se utiliza la tarjeta, no habrá que pagar nada al mes siguiente).

Ventajas de las tarjetas de crédito

Ya hemos comentado algunas de las ventajas más importantes al hablar de su funcionamiento.

No obstante, vamos a entrar más en detalle acerca de todo lo que puede ofrecer una tarjeta de crédito.

  • Liquidación del acumulado a final de mes sin intereses: la mayoría de tarjetas de crédito permiten devolver todo el dinero utilizado a final de mes (o principios del mes siguiente) sin necesidad de paga ningún tipo de interés.
  • Financiación del acumulado mensual: muchas tarjetas de crédito ofrecen la opción de financiar un porcentaje de las compras o una cantidad fija en cuotas mensuales. Esta financiación está sujeta a un TIN (ver qué es TIN) y TAE que varía dependiendo del banco emisor.
  • Financiación de compras: algunas tarjetas de crédito también permiten la financiación de una compra concreta, con un TIN y un TAE concreto para esta operación.
  • Seguros gratuitos: es frecuente ver cómo las entidades financieras ofrecen seguros gratuitos al contratar una tarjeta de crédito. Estos seguros pueden proteger al cliente ante robos, accidentes, viajes o uso fraudulento de la tarjeta.
  • Descuentos en tiendas: algunas tarjetas de crédito permiten ahorrar un porcentaje determinado de las compras hechas en comercios adheridos a la promoción del banco.
  • Devolución de un porcentaje de las compras realizadas: puede ocurrir que algunas tarjetas de crédito tengan la cualidad de devolver un pequeño porcentaje del montante de las compras realizadas con ellas.

¿Qué seguros suelen incluir las tarjetas de crédito?

Aunque depende del emisor, su oferta y las condiciones de las tarjetas de crédito ofrecidas, normalmente, los seguros que suelen estar incorporados a las tarjetas de crédito son gratuitos (aunque puede ser que los gastos se encuentren ocultos en un aumento de comisiones de la propia tarjeta).

Las coberturas de cada uno de ellos, es decir, su alcance, sí que está en función de la propia tarjeta contratada. Incluso tratándose de tarjetas de crédito del mismo emisor, pueden existir varios tipos con ventajas y seguros diferentes (o más amplios); existen tarjetas premium, entregadas a clientes con una solvencia demostrada o que mantengan una especial relación con la entidad.

Como norma general, las tarjetas de crédito incorporan los siguientes seguros:

  • Seguro de vida o fallecimiento: protege el crédito en caso de fallecimiento.
  • Seguro de viajes y accidentes en el extranjero: pueden cubrir desde el extravío del equipaje hasta el traslado médico y gastos de emergencia.
  • Seguro de asistencia en el extranjero.
  • Seguro de protección de compras: evita incidentes de las compras que hemos realizado con la tarjeta de crédito.
  • Seguro de robo, pérdida, fraude y duplicado de la tarjeta: cubre los cargos realizados sin permiso del titular, normalmente en las últimas 72 horas de la notificación del siniestro a la entidad emisora.

Desventajas de las tarjetas de crédito

Para conocer bien lo que son las tarjetas de crédito, no sólo se deben conocer sus ventajas.

Es preciso ser consciente de las desventajas que tienen: evitar errores financieros es clave para el éxito. Se podrá hacer un uso responsable y consciente de las mismas.

Los peligros de las tarjetas de crédito son los siguientes:

  • Intereses más elevados que un préstamo al consumo: a pesar de que hemos comentado que una de las ventajas es la posibilidad de financiación que ofrecen las tarjetas, al mismo tiempo supone un riesgo. El elevado tipo de interés que suelen tener estos productos en comparación a un préstamo al consumo, hacen de ellos un medio de los más caros que existen en el mercado. Hay que ser consciente de la TAE de cada tarjeta a la hora de poder llevar a cabo una acción de financiación.
  • Cargos adicionales por impagos: no es una desventaja de las tarjetas de crédito en sí misma (si no se incumplen las condiciones no se deberá abonar nada por este concepto) pero no pagar dentro de la fecha límite puede acarrear elevados cargos. Una situación que ocurre en cualquier producto de crédito, sin embargo, se intensifica en las tarjetas de crédito.

La clave para no incurrir en riesgo con respecto a las tarjetas de crédito es no perder el control de las mismas realizando operaciones responsables.

Una tarjeta de crédito bien utilizada, puede ser una gran aliada.

¿Qué tipos de tarjetas de crédito existen?

La oferta de tarjetas de crédito es lo suficientemente amplia como para que existan diferentes tipos. Cada uno de ellos se adapta a las necesidades del cliente.

Estas tarjetas tienen particularidades interesantes dependiendo de la situación del usuario y del uso que quiera hacer de ellas.

Tarjetas de crédito gratis

Las tarjetas de crédito gratis carecen de coste anual, de emisión o de mantenimiento, por eso tienen esta denominación. Generalmente suelen estar asociadas a cuentas bancarias.

Suelen ofrecerse a clientes de reconocida solvencia y con una fuerte vinculación con la entidad emisora. Aunque es posible conseguir una tarjeta de crédito gratis si negociamos con nuestro banco.

Tarjetas de crédito sin cambiar de banco

Este tipo de tarjetas suelen ser muy solicitadas, pues para conseguirlas no es necesario cambiar de cuenta bancaria, ni caer en los papeleos correspondientes.

Únicamente debes hablar con tu banco habitual, aquel dónde tengas abierta una cuenta corriente que proporcione soporte a la tarjeta. Aquí puedes comparar las principales tarjetas de crédito sin cambiar de banco que ofrece el mercado.

Tarjetas balance transfer

El servicio balance transfer consiste en refinanciar deudas (con mejores condiciones). Este tipo de tarjetas suponen cambiar de entidad, obteniendo una nueva tarjeta y trasladando el saldo de la anterior.

El resultado es conseguir financiar la tarjeta anterior, saldando la deuda mediante la utilización de otra tarjeta de crédito. Permiten cancelar la deuda de la tarjeta original y obtener una cuota mensual reducida (en ocasiones incluso sin intereses).

Las entidades emisoras ofrecen estos productos con el objetivo de captar nuevos clientes.

Tarjetas revolving

En este caso estamos frente a una tarjeta de crédito algo diferente a las anteriores, pues su funcionamiento varía sustancialmente.

Las tarjetas revolving tienen el pago aplazado por defecto, por lo que son extremadamente peligrosas si se usan habitualmente.

No ofrecen la posibilidad de realizar la característica devolución mensual del importe utilizado a final de mes, como en el caso de las tarjetas ordinarias.

¿Cuáles son las formas de pago más frecuentes?

En relación con lo expuesto anteriormente, existen diferentes formas de pagar el crédito perteneciente a una tarjeta.

No siempre se dan estas opciones en todas las tarjetas de crédito, pero habitualmente sí suelen darse. Los emisores de las tarjetas de crédito permiten cambiar la modalidad de pago con una simple llamada telefónica, un trámite en la entidad o en su plataforma digital.

Es importante conocer las formas de pago para poder hacer el mejor uso posible de la tarjeta de crédito.

Pago a final de mes

Esta forma de pago es la más utilizada, pues permite ir comprando con la tarjeta de crédito a lo largo de todo un mes y pagar la cantidad total acumulada a principios del mes siguiente sin intereses.

Existe un día concreto para cerrar el mes, es el día que se aplica para que las compras realizadas se consideren hechas el mes siguiente. Sin computar en la liquidación.

Por otra parte, existe un día de liquidación. Es el día en el cual se abona el importe dispuesto. Cuando se abone esta cantidad, la tarjeta volverá a tener disponible todo el límite de saldo. Ambas fechas deben venir insertas en el contrato y es necesario conocerlas.

Pago fraccionado con un porcentaje de la deuda

Esta forma de pagar con tarjeta de crédito facilita la devolución del dinero, escogiendo un porcentaje determinado de la deuda para devolver mes a mes.

Esta alternativa sí genera intereses. Garantiza que cada mes se vaya pagando menos, conforme se reduce el montante total.

Pago fraccionado con cuota fija

Con esta forma de pago, el usuario escoge una cantidad de dinero fija para devolver en forma de cuotas mensuales, con lo que siempre pagará lo mismo hasta que la deuda quede saldada.

Esta opción, que también genera intereses puesto que supone un aplazamiento, debe establecerse siempre eligiendo un porcentaje de la deuda superior al coste mensual mínimo de aplazar la compra.

¿Cuáles son las comisiones e intereses de las tarjetas de crédito?

Como todo producto de financiación, las tarjetas de crédito disponen de una serie de costes que se manifiestan a través de comisiones e intereses.

Dependiendo de la entidad emisora y la tarjeta de crédito escogida, las comisiones aparecerán con mayor o menor frecuencia y los intereses serán más altos o más bajos.

Los costes siempre se deben tener presentes, dado que su conocimiento nos permitirá reducirlos. Los más significativos son los siguientes:

  • Comisiones por emisión y mantenimiento: una de las comisiones más comunes son las relacionadas con la emisión de la tarjeta o su mantenimiento. Sin embargo, es posible evitarlas buscando tarjetas de crédito gratis o negociando con la entidad emisora.
  • Comisiones por retirada de efectivo en cajeros a débito o crédito: otro tipo de comisiones que se encuentra en todas las tarjetas de crédito. Estos instrumentos están diseñados para realizar pagos, sin embargo, es posible obtener dinero en efectivo con ellas; pero, a cambio de una comisión. Cada entidad financiera aplica un porcentaje o coste fijo en base a escenarios diferentes.
  • Comisión por cambio de divisa: a la hora de pagar en el extranjero estas comisiones pueden llegar a ser muy abusivas. Si se tiene pensado usar la tarjeta en los viajes, es importante prestar atención a este coste y estar preparados para ello (comparar, preguntar, negociar, etc.).
  • Intereses por aplazar compras: se trata del tipo de interés nominal aplicado a la hora de aplazar compras con la tarjeta de crédito. Es recomendable buscar aquella TAE más baja si se tiene pensado usar la tarjeta para pagar en plazos.
  • Comisión por la transferencia de saldo a cuenta corriente: las tarjetas de crédito permiten transferir el saldo disponible (total o parcial) a nuestra cuenta corriente, con fines de atender algún recibo o realizar un pago domiciliado en cuenta. Sin embargo, esta operación está sujeta a comisiones que es preciso conocer.
  • Comisión por duplicado: en caso de pérdida de la tarjeta de crédito, deberemos anularla y solicitar un duplicado. El emisor puede cargar una comisión en estos casos.
  • Comisión por estampación: esta comisión sólo se da en los casos en los que el titular precise tener la tarjeta con un diseño personal, distinto al oficializado.
  • Comisión por solicitar una tarjeta extra: si disponemos de una tarjeta de crédito y pretendemos que otra persona se adhiera a la misma línea crediticia a través de otra tarjeta, deberemos pedir una segunda tarjeta asociada. Esta maniobra normalmente está sujeta a comisión.
  • Comisión por reclamación de posiciones deudoras: esta comisión representa los costes de gestión de la deuda. Suele producirse en el supuesto de no atender los compromisos de pago, por lo que es perfectamente evitable si se tiene un buen control financiero.

¿Cómo solicitar una tarjeta de crédito?

Tal y como hemos visto anteriormente, para solicitar una tarjeta de crédito, el primer paso es fijarte en las ofertas de las diferentes entidades emisores. Realizar una búsqueda y comparación antes de contratar resulta fundamental.

De esta manera, podrás obtener el producto financiero que mejor se adapta a tus necesidades, al menor coste posible.

¿Qué debes analizar previamente?

En el caso de las tarjetas de crédito, los elementos o factores vistos anteriormente son de gran importancia para valorar la oferta.

Así pues, debes hacerte las siguientes preguntas:

  • ¿Qué comisiones aplica la tarjeta? (presta especial atención a las comisiones de emisión y mantenimiento).
  • ¿Qué intereses aplica el emisor?
  • ¿Cuál es la cantidad máxima de crédito a conceder?
  • ¿Cuáles son las formas de pago incluidas en la tarjeta y cuál es la que viene por defecto?
  • ¿Tengo que cambiar de banco?
  • ¿Existen descuentos, bonos y/o promociones especiales?
  • ¿Tiene seguros incorporados?

¿Qué requisitos me exigirán para la contratación?

Una vez analizadas las ofertas, deberás ponerte en contacto con el emisor, bien sea una entidad bancaria, directamente (en España sólo es posible con American Express) o un establecimiento comercial (si se trata de una tarjeta de fidelización).

La entidad, sea cual sea, debe decidir si te concede o no un crédito. Esta operación supone un riesgo para ella. Por lo que realizarán un estudio de solvencia del solicitante, y los requisitos se tornan más exigentes.

En términos generales deberás cumplir con las siguientes premisas:

  • Debes tener plena capacidad de contratar (ser mayor de edad).
  • Generalmente, deberás ser cliente de la entidad y mantener con ella algún tipo de vínculo (aunque también existen tarjetas de crédito sin cambiar de banco).
  • Justificar capacidad de devolución (mediante documento que acredite que recibes una serie de ingresos regulares, cuanto más altos mejor).
  • Presentar un contrato de trabajo o cualquier otro documento que demuestre cierta estabilidad de los ingresos que recibes.
  • No tener un nivel de deudas alto (incluso manteniendo los pagos al día).
  • No tener impagos ni figurar en un fichero de morosidad.

En resumen, cada entidad puede solicitar la documentación que necesite para llevar a cabo el análisis de solvencia. Es importante tenerla preparada y presentarla a la entidad como un expediente. Tendrás la situación bajo control, darás una imagen de seriedad y te será más fácil negociar para conseguir mejores condiciones

Generalmente solicitan:

  • Copia de tu DNI.
  • Un extracto bancario de los últimos meses (como mínimo 3).
  • Tu última declaración de renta (IRPF).
  • Si eres un trabajador por cuenta ajena, deberás adjuntar una copia de tu contrato de trabajo para demostrar tu antigüedad, tu categoría profesional y otras cuestiones relacionadas con la estabilidad laboral.
  • Tres últimas nóminas (si trabajas por cuenta ajena).
  • Recibos de las tres últimas pensiones (en caso de que estos sean tus ingresos regulares).
  • Si eres un trabajador por cuenta propia (autónomo) deberás demostrarlo presentando los últimos pagos de las cuotas mensuales a la Seguridad Social.
  • Por otra parte, los trabajadores autónomos demuestran sus ingresos a través de los resúmenes de IVA e IRPF.

El proceso para solicitar una tarjeta de crédito consta de realizar una solicitud (mediante las vías que la entidad permite), presentar toda la documentación requerida… Y, leer bien el contrato antes de firmarlo.

 

¿Qué medidas de seguridad hay que adoptar al usar tarjetas de crédito?

Además de hacer un uso responsable, es recomendable adoptar una serie de medidas preventivas para evitar que se produzca un uso fraudulento de la tarjeta por parte de terceras personas.

Estas precauciones van de la mano de las medidas de seguridad que ya incorporan estos productos de crédito:

  • No anotar el PIN en ninguna parte: el PIN es la primera y principal medida de seguridad que disponen las tarjetas de crédito, por lo que es indispensable que sólo el usuario conozca la combinación. No debe ser anotada en ningún lugar para no dejar constancia de la misma.
  • Extremar precauciones a la hora de sacar dinero de los cajeros: de la misma forma que no hay que difundir el PIN, hay también que asegurarse de que uno no está siendo observado al sacar dinero del cajero. Además, si se detecta que el cajero ha sido modificado, mejor evitar sacar dinero en esa sucursal.
  • Hacer uso de las notificaciones de la app móvil: con el sistema de notificaciones, el usuario siempre sabrá en tiempo real qué operaciones se han realizado con la tarjeta de crédito. Esta medida permite detectar fácilmente un uso fraudulento de la tarjeta de crédito y poner las medidas con celeridad.

¿Cómo debo actuar ante el robo o la pérdida de una tarjeta de crédito?

Normalmente, las tarjetas de crédito suelen llevar incluido un seguro de robo o pérdida de la misma (en la mayor parte de las entidades emisoras). En todo caso, si has sido víctima de un robo o has extraviado tu tarjeta de crédito, debes seguir estos pasos.

Ponte en contacto con tu banco o el emisor de la tarjeta

En realidad, el primer paso debería ser el bloqueo de la tarjeta a la mayor celeridad posible, pero creemos conveniente que, además, hables e informes a la entidad de los pormenores del problema como uno de los primeros pasos.

De este modo, podrás recibir instrucciones más precisas sobre cómo debes actuar.

Si no puedes en ese momento bloquear tu tarjeta de crédito desde la aplicación de la entidad o tu banca a distancia (o no te manejas bien con la aplicación), deberás solicitar el bloqueo de tu tarjeta de crédito vía telefónica. Es decir, en todo caso deberás hablar con la firma emisora.

Si la tarjeta de crédito se encuentra bloqueada, estás a salvo de que pueda ser utilizada de modo fraudulento. Así pues, estate tranquilo porque acabas de dar el paso más importante.

¡Ojo!: el consumidor puede tener que hacer frente a una parte de los gastos fraudulentos de la tarjeta de crédito. Tiene una responsabilidad de hasta 150 €.

Para llevar a cabo este paso tan importante, lo recomendable es que tengas localizado el número de teléfono de la entidad emisora. Generalmente, suelen ofrecer un número gratuito para estas gestiones. Infórmate previamente y tenlo anotado en varios sitios.

Además, si cuentas con varias tarjetas de una misma entidad, lo ideal es que tengas anotados los números de cada una de ellas para identificar cuál o cuáles deben ser bloqueadas.

Por último, ten presente que, si viajas al extranjero, puede que el número habilitado para cancelar las tarjetas de crédito no sea el mismo. Ten presente estas cuestiones y anticípate sabiendo dónde tienes que llamar antes de viajar.

Al hablar con la entidad emisora, podrás informarte de todas las garantías del seguro y cómo puedes solicitar un duplicado (así como de las comisiones que pueden aplicarse).

El seguro de robo y fraude de la tarjeta de crédito ofrece cobertura desde la notificación del siniestro. Es importante ponerse en contacto con la entidad a pesar de poder bloquear directamente las tarjetas de crédito desde la aplicación móvil o banca electrónica

Realiza un seguimiento de los movimientos

Una vez que tengas la tarjeta bloqueada y hayas solicitado una nueva que la restituya, sólo te queda esperar.

Sin embargo, sería recomendable que realizases un control de los movimientos que puedan llevarse a cabo en las próximas horas o días, con fines de asegurarte de que todo está en perfecto orden.

Si durante este seguimiento observas algo extraño, no dudes en preguntar y solventar el asunto a la mayor rapidez. Llama de nuevo al emisor y explica el caso.

Consulta también esta guía de medidas de seguridad para tarjetas de crédito.

¿Cuál es la forma correcta de utilizar una tarjeta de crédito?

La responsabilidad es uno de los aspectos más importantes a la hora de hacer uso de cualquier producto bancario de crédito.

Con las tarjetas de crédito ocurre lo mismo, pues un uso coherente y sensato puede maximizar la utilidad de las mismas; mientras que gastarlas de forma alocada puede ser un error mayúsculo, el cual puede acarrear graves problemas en el futuro. Los siguientes consejos pueden ser de ayuda a los distintos usuarios:

  • No abusar del uso de la tarjeta de crédito durante todo el mes: no es aconsejable usar la tarjeta de crédito de forma intensiva durante todo el mes, pues se puede dar la circunstancia de superar el límite de la tarjeta en un momento determinado y no poder operar más con ella.
  • No usar demasiado la modalidad de pago aplazado: pese a que aplazar los pagos de una tarjeta de crédito es una de las funcionalidades principales, no es recomendable tener demasiadas deudas pendientes acumuladas. Los elevados intereses pueden llegar a ser un problema en el futuro.
  • No disponer de más de dos tarjetas de crédito: tener dos tarjetas de crédito es la cantidad máxima recomendable para poder hacer una gestión eficiente de las mismas. Superar esta cantidad podría provocar problemas asociados a deudas acumuladas en distintas partes, siendo así difíciles de controlar.
  • Tener por defecto el modo de pago a final de mes: si tenemos como modo de pago por defecto el pago a final de mes, prevenimos una acumulación de deuda inesperada por usar la tarjeta constantemente en pago aplazado. En ese punto, hay que vigilar que la cuenta bancaria tenga dinero suficiente para pagar el acumulado sin problemas.

Otras preguntas frecuentes sobre las Tarjetas de Crédito

A continuación te damos respuestas a algunas preguntas frecuentes sobre las tarjetas de crédito y que pueden ser de gran ayuda a la hora de elegir la mejor tarjeta para ti.

¿En qué se diferencian las tarjetas de crédito a las tarjetas monedero?

Ambas son tarjetas, es la única similitud que tienen. Una tarjeta de crédito es un producto completamente distinto a una tarjeta monedero, por su propia naturaleza contractual y su utilización práctica.

En principio, un crédito es la disposición de un dinero que no se tiene (como hemos expuesto anteriormente) y una tarjeta monedero no otorga este derecho. Su uso está condicionado a que previamente se haya producido una recarga de saldo por parte del cliente.

Es decir, el dinero depositado en la tarjeta monedero ya forma parte del patrimonio de su usuario, sólo cambia de lugar (el modo de cómo se gasta un dinero que ya se posee).

Si previamente no se ha procedido a una recarga de saldo, una tarjeta monedero no es más que un trozo de plástico inútil. No tiene validez como medio de pago.

Las tarjetas de crédito no requieren recarga previa, mientras quede disponible en la línea de crédito asociada pueden utilizarse. El crédito se reestablece con cada pago, según el esquema que el usuario haya escogido (a final de mes, en cuotas fijas, etc.).

Dicho de otro modo, no se deben realizar recargas manuales en las tarjetas de crédito. Además, el dinero disponible no forma parte del patrimonio del titular de la tarjeta (lógico, es un crédito).

Por lo demás, ambos medios de pago pueden ser utilizados de un modo similar (lo dicho al comienzo: ambas son tarjetas y funcionan como tal). Las tarjetas monedero, por ejemplo, son muy útiles para las compras online, puesto que no existe riesgo de que se produzca un robo, más allá del saldo que pueda tenerse en la tarjeta utilizada.

¿Las tarjetas de fidelización son también tarjetas de crédito?

Sí y no, depende de las condiciones del emisor. La particularidad de este tipo de tarjetas es que son emitidas por establecimientos comerciales, como grandes superficies o cadenas de distribución. Por consiguiente, su uso está restringido a la firma emisora.

Como su propio nombre indica, se trata de un programa de fidelización de clientes. Los comercios emiten este tipo de tarjetas para que los usuarios decidan comprar en sus establecimientos. Por ello y para ello, le ofrecen este tipo de tarjetas, con facilidades de pago, descuentos, promociones, etc.

Algunas de estas compañías incluyen entre las condiciones de las tarjetas de fidelización la posibilidad de aplazar los pagos hasta final de mes; también es posible que puedan fraccionarse los pagos. En este caso, las tarjetas de fidelización actúan como tarjetas de crédito en toda regla, puesto que, a efectos contractuales, es un crédito lo que otorgan a sus clientes (al margen de otros beneficios).

El objetivo es, en estos casos, ofrecer facilidades de pago a sus clientes. De esta manera se animarán a aumentar el consumo.

Sin embargo, este crédito es concedido por el emisor de la tarjeta, que en ningún caso es una entidad financiera (es una firma comercial). Por lo tanto, las condiciones pueden ser diferentes a las que podemos encontrar en el mercado. Incluso es posible conseguir un crédito con la entidad comercial con mejores condiciones que en el caso de las tarjetas de crédito ordinarias

Se deben comprobar todas las opciones, ventajas, beneficios y condiciones de las tarjetas de fidelización.

Puede que, incluso ofreciendo la posibilidad de obtener un crédito al solicitar la tarjeta, no lo concedan al cliente debido a su alto nivel de riesgo. Es la propia empresa la que determina las políticas de riesgo (en función de la capacidad de devolución del solicitante). Además, el crédito concedido sólo puede ser utilizado en los establecimientos de este comercio.

La parte positiva es que, como norma general, las tarjetas de fidelización suelen tener mejores condiciones en cuanto a comisiones.

¿Qué diferencia existe entre las tarjetas de crédito y los créditos rápidos?

Como se puede suponer, un crédito rápido no está instrumentado en una tarjeta: no tiene un soporte de plástico.

¿Y esto como afecta a los usuarios? Sencillamente, no puede ser utilizado como medio de pago, sino como un dinero que se obtiene en cuenta.

En realidad, cuando se habla de crédito rápido, se hace referencia a “préstamos rápidos”. Sin embargo, como este tipo de financiación se concede por importes pequeños y a corto plazo, la devolución se produce en una o unas pocas cuotas y no se habla de préstamo como tal.

El término “crédito” se utiliza también en sentido amplio, para hacer referencia a ambos tipos de fórmulas contractuales.

La diferencia entre un préstamo y un crédito es sencillamente que un préstamo supone un dinero adelantado, puesto en su totalidad a disposición del solicitante y el cual se debe devolver según un cuadro de amortización fijado en el contrato. Este cuadro de amortización incluye el importe de las cuotas, la periodicidad de las mismas, los intereses devengados, etc.

Por otra parte, un crédito es un dinero que se pone a disposición del solicitante, pero no tiene que devolverlo en su totalidad puesto que puede no disponer de todo el montante. Dicho de otro modo, se le ofrece la posibilidad de disponer de dinero, hasta un cierto límite.

El cliente únicamente debe reestablecer la cantidad de dinero que ha utilizado, y el dinero vuelve a estar disponible.

Para la operativa financiera del día a día (es decir, para el corto plazo) una línea de crédito suele ser más eficaz. Los préstamos suponen pagar intereses por una cantidad total de dinero, mientras que, los pequeños importes que suponen los gastos diarios devengarán menos intereses si únicamente se dispone de esa cantidad.

Las tarjetas de crédito son instrumentos de pago recomendables para las finanzas operativas (las de nuestro día a día)

Ejemplo de por qué las tarjetas de crédito son un instrumento más recomendable

Si se solicita un crédito rápido, por un importe de, por ejemplo, 200 €, lo más probable es que la entidad prestamista solicite su devolución íntegra (con los respectivos intereses) en un plazo de 30 días. No suele fraccionarse debido a que es una cantidad muy reducida.

El cliente deberá abonar, en 30 días unos intereses por obtener este dinero prestado.

Mientras tanto, al utilizar una tarjeta de crédito, podría pagar esta cantidad a final de mes (un plazo similar) y no pagar ningún tipo de interés.

Se recomienda siempre valorar las condiciones de cada uno de estos productos. Las comisiones e intereses de demora son importante para valorar ambas opciones. La TAE es un indicador diseñado para comparar productos financieros (no tiene en cuenta los gastos de impago).

¿Existen las tarjetas de crédito virtuales?

En efecto, existen tarjetas de crédito virtuales. Son instrumentos que no tienen un soporte físico y también representan un medio de pago; así como el disponer de un dinero que no se tiene.

Son utilizadas para realizar compras en el medio digital. Están específicamente creadas para eso, sobre todo en lo que se refiere a medidas de seguridad.

Gracias a las tarjetas de crédito virtuales, el usuario no tiene que facilitar ningún tipo de dato bancario al llevar a cabo sus compras online.  Basta con introducir el número de tarjeta, la fecha de caducidad, el código de verificación de la tarjeta (CVV) y, posiblemente, un PIN o código de acceso (el cual puede ser incluso enviado por SMS para confirmar sólo una única operación).

Este tipo de tarjetas se crean por el propio usuario, no necesitan ser emitidas (por ello tienen unas menores comisiones). Es posible incluso crear una tarjeta de crédito virtual para una sola operación de compra.

La creación y gestión de este tipo de tarjetas de crédito se lleva a cabo a través de una aplicación informática puesta a disposición de los clientes.

Mejores tarjetas de crédito

Como ves, son muchos puntos a tener en cuenta a la hora de contratar una tarjeta de crédito.

Mostramos algunos ejemplos de las condiciones y ventajas ofrecidas por las mejores tarjetas de crédito que existen en el mercado en la actualidad.

Entidad emisora

Tarjeta de crédito ofrecida

Comisiones

Intereses (TAE)

Beneficios

Abanca

Tarjeta Visa Clip

Gratis

16,26%

4% de descuento en estaciones de servicio Galp

Bankinter

Tarjeta Única Bankinter

Gratis

19%

Devolución del 2% en compras aplazadas

Openbank

Tarjeta de crédito Open Credit

Gratis al domiciliar la nómina

19,56%

Descuentos en prestigiosas marcas

ING

Visa Oro

Gratis

15%

Devolución del 3% en gasolineras

Wizink

Tarjeta de crédito Wizink Plus

Gratis

21,94%

Devolución en compras del 3%

Mejores devoluciones en tarjetas de crédito

En cuanto a los beneficios en forma de devoluciones por las compras realizadas con tarjetas de crédito, estas serían las mejores ofertas del mercado.

Emisor

Devolución

Abanca

4% de devolución en estaciones de servicio Galp

Deutsche Bank

Devolución en compras del 3%

El Corte Inglés

4% de devolución en estaciones de servicio Repsol, Campsa o Petronal.

Bankinter

Devolución del 2% en compras aplazadas

Carrefour

1% de devolución en establecimientos Carrefour y un 4% en Cepsa (8% en estaciones de servicio Carrefour)

ING

3% de devolución en estaciones de servicio Galp y Shell

Santander

1% de devolución en compras y un 3% en gasolineras

Openbank

Devolución del 2% en estaciones de sericio Galp (4% si el repostaje se realiza los miércoles).

Conclusiones

Como ves, son muchos puntos a tener en cuenta a la hora de contratar una tarjeta de crédito.

Por eso desde Credexia nos tomamos muy en serio ofrecerte información de calidad que te sirva de guía junto con nuestro comparador de tarjetas. Si aún así tienes más dudas, estamos a tu disposición para ayudarte a tomar la mejor elección.